Runic: No seas un cacahuate

¿Ser o no ser?

Tocan la puerta del cuarto de Jorge.

Roberto: ¿Puedo pasar?
Jorge: Claro ¿Qué sucede?
Roberto: He venido porque quiero hablar contigo.
Jorge: Cuéntame.
Roberto: (Se sienta a su costado) He estado pensando las cosas y he sido un idiota, un estúpido, la forma en que te he tratado… ha sido terrible. He sido un insensible, he hecho cosas que nunca debí, sé que no es la primera vez que me equivoco, pero entiende sabes que el hombre tiene necesidades y pues fue eso: solo sexo. Hemos estado en break y es difícil mantenerse así. Pero sé que te he hecho daño y quiero enmendar las cosas.
Jorge: No es la primera vez que pasa, tienes un historial Roberto.
Roberto: Lo sé y te pido perdón. Quiero enmendar las cosas, no tirar todo el tiempo perdido. Creo que ambos no queremos terminar esto y si nos dimos un tiempo era para pensar las cosas, y la verdad es que me he desbandado en vez de realmente pensarlas. Pero ahora ya lo tengo claro, te quiero a ti en mi vida. Compartimos tantas cosas ¿qué haría yo sin ti? Eres la única persona que me entiende, la única persona con la que puedo ser quién soy realmente, con lo positivo y negativo.
Jorge: No es tan fácil ¿Cómo no estar seguro que no lo volverás a hacer?
Roberto: Perdóname, solo quiero enmendar lo que he hecho. El pasado nadie lo puede cambiar, pero podemos construir un mejor futuro. Sé que hay alguien en tu vida y lo respeto.
Jorge: ¿Sabes de Christian?
Roberto: Sí, pero descuida mira ambos hemos tomado diferentes acciones que han hecho nuestros días pasables, era obvio que buscarías afecto en otro lado y lo entiendo. Pero no podemos dejar que esto termine con lo que iniciamos hace cuatro años. Sigamos para adelante, yo mejoraré, seré una mejor pareja para ti. quiero que sepas que quiero darnos una nueva oportunidad. Quiero estar contigo nuevamente, te amo.
Jorge: Necesito pensarlo.

Christian en su cuarto está en la computadora, cuando se percata de una extraña publicación en el muro de Jorge.
Jorge: Estaré un tiempo lejos de Runic.

Christian está incrédulo, intenta escribirle algo, pero no recibe respuesta. Christian pasa días solo, pensando en Jorge, pensando en qué será de su vida. Encuentra la pela de ¿Bailamos? Le hace recordar interminables momentos junto a Jorge. Encuentra la película de Bob Esponja, su increíble buen humor. En su trabajo le dan un par de libros interesantes sobre cultura y política, se los guarda a Jorge. Mientras van transcurriendo los días, guarda la esperanza de que todo funcionará. Pero a medida que pasan los días, se siente cada vez más abandonado, dejado a su suerte, y todo ese cariño sin expresión lo tiene enfermo.
Jorge: Me fui a Macondo… (en red social Runic)

Christian lo interpreta como una señal, tiene un flashback de la vez que estuvo en la habitación de Jorge, entiende que es un mensaje para él. Pero al principio no sabe de qué trata. Christian quiere llamarlo a ver cómo está, planeando sorprenderlo con una rápida actuación telefónica: quiere aparentar estar llamando a Macondo y estar haciendo una investigación privada, buscando a un tal “Jorge”. Sin embargo algo lo detiene, al recordar la temática del libro de donde nace dicho pueblo: Cien años de soledad… al leer información en internet sobre el libro, comprende que Jorge está tomándose un tiempo de todo, lo sabe, lo intuye, sus mentes conectadas de alguna extraña conexión cósmica.

Marcos cita a Gerardo, se ven en Miraflores para tomarse un jugo.
Marcos: Al tiempo que no te veía ¿Cómo los viejos tiempos no?
Gerardo: Si pues, en realidad que sí ¿Y qué milagro? ¿Cómo así te animaste a verme?
Marcos: Quería hablarte de un tema algo delicado.
Gerardo: ¿Cuál?
Marcos: Christian
Gerardo: ¿Qué le sucede? ¿Está mal?
Marcos: No es para preocuparse, pero tú sabes que soy amigo de él y pues me ha contado todo lo que le está pasando.
Gerardo: ¿Con Jorge?
Marcos: ¿Lo sabes?
Gerardo: Bueno la gente comenta.
Marcos: Cierto, entiendo. Mira he sacado mis conclusiones a raíz de lo que el mismo Christian me ha contado, no te exaltes, pero lo que pasa es que no puede olvidarte.
Gerardo: ¿Uh? Pero o sea parece que las cosas con el chico están yendo bastante bien.
Marcos: ¿Por qué pensarías eso? El tipo se fue de viaje y lo ha dejado solo.
Gerardo: ¿¡Qué!?
Marcos: Jorge no merece a Christian, o sea tu sabes cómo son los chismes y al parecer el chico no es tan bueno cómo la gente imagina.
Gerardo: ¿Qué tipo de clase es?
Marcos: Dejémoslo en el tipo que nada que ver, y pues Christian está confundido. Tú sabes que lo está.
Gerardo: Bueno la idea es que aclare su mente solo.
Marcos: ¿No crees que necesite algo de ayuda?
Gerardo: Bueno…
Marcos: Christian es un poco complicado, siempre sintiendo cosas, es poco predecible y eso ya lo debes saber tú. Tú sabes manejar más tus emociones, entiendes mejor por lo que él está pasando, sabes la verdad.
Gerardo: Pero ¿Qué sugieres que haga?
Marcos: ¿Por qué no lo buscas? Pero no ahora, llámalo al final de la semana. Lo calmaré para que esté un poco más tranquilo ¿qué dices?
Gerardo: Bueno sería agradable verlo después de todo este tiempo.
Marcos: No lo dudes, aclararé sus ideas.

Al cuarto día, Christian se encuentra con Marcos y conversan. Marcos aprovecha la situación para que le cuente las cosas.
Christian: Hay tantas cosas que quiero demostrarle, materializar todo el cariño que siento por él, no aguanto todo este sufrimiento que me causa darle tiempo para que piense las cosas.
Marcos: Calma Chris, sé que es duro todo esto, pero realmente tienes que ponerte en pie y tomar una decisión. El tipo se fue y te dejó acá, tienes que pensar que tal vez no quiera regresar para estar contigo. O sea cómo te dije desde el inicio, el chico está en otra. Nunca debiste dejarte sentir tanto por Jorge.
Christian: (entre sollozos) ¿Por qué? ¿Y todo lo que vivimos?
Marcos: A veces pasan estas cosas ¿qué esperabas realmente de salir con alguien así? ¿con una relación tan tormentosa como la que tiene? Sabes que es probable que hayas sido uno más en su largo historial de inocentes que han caído presos de sus encantos.
Christian: … Jorge no es así
Marcos: Que te niegues a verlo, no lo hace menos real. Si su pareja es así ¿qué puedes esperar de él, realmente? Enfrenta la idea que Jorge ha estado en “eso” durante un tiempo prolongado, él no es la persona que fue.
Christian: Él no es así…
Marcos: Fácil viste ese lado que nadie ve, ese que él ha ocultado por tanto tiempo, que sin duda pensé que ya no tenía. (pausa) Pero eso se acabó, ya hablé con él y ya tomó una decisión con respecto a lo suyo…
Christian: (sorprendido) ¿Ya regresó de su viaje?
Marcos: Pues sí ¿no sabías? (pausa) Es muy difícil para mi decirte estas cosas, pero para bien o para mal, él ya escogió, y tiró para Roberto (Se le humedecen los ojos a Christian) Tienes que ser fuerte. O en serio le vas a mostrar este tú, lloroso, débil ¿Dónde está tu orgullo?
Christian: …
Marcos: Mira, tú mismo lo dijiste las cosas pasan por algo, es probable que esta situación es para hacerte más fuerte, y choques con la realidad. Las cosas no siempre se darán de la forma que quieres. No es el momento para sentirte mal, sino tomar una decisión racional y darle con todo, no te preocupes, estoy contigo.
Christian: (Se seca las lágrimas) Ok, eso haré. Si es que Jorge no quiere nada, entonces se lo haré más fácil. Lo terminaré de una vez por todas (respira hondo). Gracias Marcos.

Al día siguiente, queda con Jorge en verse, quedan verse en Starbucks. Christian lo espera, Jorge está nervioso, no sabe qué esperar, se tropieza al llegar con una señora. Christian lo mira, pero no reacciona, guarda muchos sentimientos en su ser, cómo para dejar que algo así lo desconcentre.

No puedo creer que se acabe de tropezar así ¡No! Debo mantenerme claro en mi objetivo, debo estar tranquilo y frío.

Christian: (extremadamente frío) Hola Jorge.
Jorge: (cálido) Hola Christian.
Christian: ¿Cómo estás?

Di algo, comienza tú, por favor, no quiero mandarte a la mierda ¡Dime algo!

Jorge: Bien, todo bien, he estado avanzando mi tesis y eso, ya sabes.
Christian: ¿Qué tal el viaje?

En serio ¿Eso es todo? Te estoy dando una oportunidad para hablar las cosas, decirme algo, que abras tu corazón y me digas si quiera qué pensaste, que concluiste.

Jorge: Estuve tranquilo, me ayudó a aclarar mi mente.
Christian: ¿Quieres decir algo más?
Jorge: Umm…
Christian: Doy por terminado todo.
Jorge: …
Christian: Mira, yo no puedo estar a la expectativa de las cosas, y la verdad es que estoy harto de todo esto. No quiero verte, ni saber de ti. Haz tu vida y déjame en paz, no quiero saber más de esto,  me ha lastimado lo suficiente.
Jorge: (sorprendido) Entiendo.
Christian: (pausa) Bueno, vamos.
Jorge: ¿A dónde?
Christian: Te voy a dejar al paradero.

Jorge percibe una mirada diferente en Christian. Christian jamás se había sentido así por alguien: no quiere dejarlo, pero esa sensación indescriptible es una mezcla de dolor y resentimiento. En el fondo se siente usado. Jorge enmudece tampoco dice nada, se para y es acompañado por Christian durante los próximos 10 minutos en completo silencio hasta el paradero, una tortura para el alma y corazón de ambos.

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