Romeo & Julio – Acto III

ESCENA PRIMERA
Una sala en la casa de los Capuleto
(Entran el viejo Capuleto, su mujer y la Alcaldesa)


REPORTERO
Ya ha pasado una semana desde el homicidio del hijo del presidente y hoy el asesino fue sentenciado a cadena perpetua, ante los sollozos de su familia. Nadie hubiese sospechado que el seno de una hermandad tan conservadora y religiosa fuese el escenario de un escándalo tan escabroso. El presidente ha manifestado su profundo dolor y rechazo en contra de las causas de este horrendo crimen. La investigación policial ha determinado que los motivos detrás de este acto fue un riña de familias que ha durado décadas, la raíz de este conflicto es desconocido y continua en investigación. Pero en este crimen se ha determinado que sus diferentes formas de pensar, con respecto a la disidencia sexual, provocaron el asesinato. Un crimen de odio que se suma a la larga lista de esta ciudad gris.


Capuleto: Tan lamentables son los hechos que han sucedido, que no he podido hablar con mi hijo. Toma en cuenta el duro golpe que este representa para nuestra familia. Los comunicados de prensa y todas las habladurías, han dejado mis manos atadas. Y la sentencia de nuestro familiar Teobaldo no ha sido para peor.
Alcaldesa: Te comprendo Capuleto, para mí tampoco ha sido fácil, ver como una noble casa, se hunde con su primer escándalo y vaya forma. A pesar de todos los malos augurios vengo a entregarte una noticia, que espero brinde luz a tus oscuros días.
Capuleto: Sí son buenas noticias, no esperes más y relátanos las buenas nuevas.
Alcaldesa: Desde que mi hija regresó de la velada en vuestra casa, no ha dejado de insistir en ver nuevamente a tu hijo. Conoció su esplendor, carisma y está deseosa de formar con él un monumento de paz, ante tan adversas circunstancias.
Señora Capuleto: Devota eres, por intentar devolvernos la armonía a nuestros corazones. Mañana sabremos lo que piensa ¡Esta noche le agobia la tristeza!
Capuleto: Querida alcaldesa, me atrevo a darles mi bendición por su próximo matrimonio. Estoy seguro que él solo hará lo que le diga ¡Sobre esto no cabe duda alguna! (A señora Capuleto) Antes de irte a la cama, habla con el, que conozca el amor de mi hija Paris ¿Me oyes, mujer? Y que el miércoles próximo ¿pero qué día es hoy?
Alcaldesa: Domingo, señor.
Capuleto: ¿Domingo? Ya, ya. No puede ser el miércoles. Es demasiado pronto ¡Bien, el jueves se casará con esa bellísima dama! ¿Estará lista? ¿Te complace este apuro? Dos o tres amigos porque, comprenderás, es tan reciente el escandalo que perpetró estos muros, que pensarán mal de un gran festejo. Pero ¿tu estas de acuerdo con el jueves?
Alcaldesa: ¡Ay, señor, que mañana sea jueves!
Capuleto: ¡Será el jueves, entonces! ¡Y tú mujer, sube a ver a Julio y prepáralo para la fecha del matrimonio ¡Adiós, mi señora! ¡Es tan tarde que en un instante más será temprano! ¡Buenas noches!



ESCENA SEGUNDA
Jardín Capuleto
(Entran Romeo y Julio)


Romeo: Todo el odio que reside en las personas, eso que los hace detestar lo que aún no conocen ¿Por qué existe?
Julio: La existencia del odio radica en la posibilidad de error en el ser humano, porque es a través de nuestras faltas que herimos a los demás y ellos toman represalia, así generando una cadena de odio.
Romeo: Hablas con la razón y el corazón.
Julio: Me lo enseñaste tú, cambiando el horizonte de mis anhelos. No me había percatado de lo equivocado que estaba hasta que te conocí, ni la soledad en la que había enclaustrado a mi alma.
Romeo: Confiésame algo ¿Qué te hizo seguir mis pasos, la noche fatídica de tu primo?
Julio: El deseo de no perder nunca tu calor. Arde en mí la llama sagrada del amor y no quiero perder nunca al que logró encenderla. Pues escasamente en la vida logras una relación tan sincera. Tan solo quería decirte que te quería y darte un último abrazo que te durase hasta nuestro siguiente encuentro.
Romeo: Tierno Julio compárteme tus sueños ¿Qué quieres lograr?
Julio: ¿Mis sueños? Pues los mismos que los tuyos.
Romeo: ¿Y cuáles son esos?
Julio: Pues cuentamelos amor mío. Mis sueños, lo son tuyos también. Tu felicidad es mía también.
Romeo: Bueno, bueno. Comenzaré yo, mi más grande sueño es descubrir los secretos del amor, aprender a llevar su voz a los demás, seguir su camino y sendero: Amar y ser amado, un sueño que se vuelve realidad con cada día que paso junto a ti, una mezcla eterna de ensueño y realidad para mi vida ¿Qué más podría pedir un soñador como yo?
Julio: Tus palabras provocan que arda mi felicidad con mayor bravura. Es mi turno, mi más grande sueño es vivir en un mundo diferente, en donde los lazos del amor primen. Donde las personas no guarden sentimientos nocivos, en donde la humanidad no se rechace a sí misma como polaridades de un imán, que comprendan que en nuestros cimientos somos una sola unidad, todos, parte del mundo en el que nacimos. Un mundo que no tiemble al ver a dos hombres tomados de la mano, donde podamos vivir tranquilos, sin miedo a nada ni nadie.
Romeo: Ese mundo de paz lo tengo ya, al tenerte a mi lado, se fortalece en mi el acero del valor. Nada podrá detener la fuerza con la que mi corazón late por vivir.
Julio: Juntos, nuestro sueños se harán realidad, lo podemos construir con cada decisión, luchando por el bienestar del otro, sin olvidar el propio.
Romeo: ¿Crees que es necesario la violencia para obtener lo que queremos?
Julio: No, no es necesario ¿Necesitaste ser violento para poder obtener mi amor? ¿Necesitaste matar a mi primo para mantenernos unidos? Todo lo que es obtenido con violencia genera miedo, y si es así entonces lo único que genera es odio. Es el veneno ponzoñoso del amor, las acciones que nos llevan por el sendero de nuestras equivocaciones, que cultivan y hacen más daño a nuestro entorno.
Romeo: Es cierto ¿Qué habría pasado si cegado por mi ira hubiese clavado el puñal a tu primo?
Julio: Nunca lo sabremos, pero estoy seguro que nada bueno.
Romeo: ¿Cómo van las cosas en tu casa?
Julio: Mejor, aunque mis padres están destrozados, este ha sido un duro golpe para nuestra familia. Ha sido una penosa travesía para todos. Gracias por estar a mi lado.
Romeo: Descuida, por nada cambiaría el cuidar tus penas y sanar tu corazón de la desdicha que acarrea el derramamiento de sangre.
Señora Capuleto: (Desde adentro) Hijo mío ¿te levantaste ya?
Julio: ¡Es mi madre! Debes irte.
Romeo: Me despido de ti con un beso, que guarden tus labios nuestro encuentro furtivo, pues la noche dejó de ser oscura desde que tu cáliz descendió en mi cuerpo y desprendí mi descendencia por tus zonas adyacentes.
Julio: Adiós amor mío.
(Sale Romeo)
Señora Capuleto: ¿Qué te pasa Julio? Parece que el rubor ha invadido tus mejillas, no será que estás con fiebre.
Julio: No, estoy bien.
Señora Capuleto: ¡Hijo mío, temprano, el jueves próximo te esperará en el convento San Francisco, la joven y preciosa Paris. Ese día, se unirán en santo matrimonio y así devolverás la paz y la esperanza a nuestra casa.
Julio: ¡Ay, por San Francisco y por su Santa Iglesia, no puedo ser un feliz esposo! ¿ Por qué este apremio para casarme con alguien que hasta ahora no me ha hablado de amor? Quiero que digas a mi padre que no quiero casarme todavía.
Señora Capuleto: ¿Cómo osas ir en contra de los deseos de tu padre? Sabes cómo es él , y éste pondrá fin a tu negativa.
Julio: No me pueden obligar a hacer algo en contra de mis deseos.
Señora Capuleto: ¡Aquí viene! ¡Ve a decírselo tú mismo, verás como lo toma!
Capuleto: Julio ¿Qué es todo este griterío? Debería ser gozo lo que sus palabras enardecen y no la furia.
(A la señora Capuleto) Vamos, mujer ¿Le informaste de nuestra decisión?
Señora Capuleto: ¡La rechaza! ¡Por mí este bobo lo que debería hacer es desposarse con la tumba!
Capuleto: ¡Calma! ¡Quiero entender! ¿Cómo? ¿Lo ha rechazado? ¿No se siente orgulloso? ¿No comprende que aunque es indigna de ella, aquella dama aún quiere convencerlo de tomarlo como esposo?
Julio: ¡No me siento orgulloso! ¡Lo agradezco! ¡Pero nunca estaré orgulloso de lo que odio, pero hasta lo que odio lo agradezco, si el odio se desata por amor!
Capuleto: ¿Cómo? ¡Sofismas! “Orgulloso”, “Agradezco”, y “No Agradezco” y sin embargo “No estoy orgulloso” ¡Óyeme, jovencito, no me agradezcas agradecimientos pero prepara bien tu virilidad para que el jueves próximo con Paris te vayas a la iglesia de San Francisco, y si no vas, te llevaré a rastras! ¡Fuera de aquí, carroña con anemia! ¡Puto, fuera de aquí! ¡Cara de sebo!
Señora Capuleto: ¡Ay, qué vergüenza! ¿Qué? ¿Te has vuelto loco?
Julio: ¡Buen padre, te lo pido de rodillas, escucha una palabra, con paciencia!
Señora Capuleto: Dejémos que tenga una oportunidad de aplacar tu cólera.
Julio: Hay una razón para rechazar tu bendición en santo matrimonio, una razón que no traicionaré porque tanto su corazón es mío, como el mío suyo.
Capuleto: ¿Su corazón? ¿Ama tu corazón a otra que no es la de la bella Paris? ¡Pero haberlo dicho antes! Estoy seguro que la prudencia que te inculqué habrá sabido seleccionar a otra superior en linaje ¿Quién es mi futura yerna?
Julio: Superior en linaje, de eso que no quepa duda, pertenece a una de las familias más poderosas de Lima, una que solo podría ser comparada con la nuestra y diferenciada por poco.
Capuleto: Devuelves tranquilidad, habiendo dicho antes, mi paz recupera su semblante, pero dime ¿Quién es ésta noble dama?
Julio: Una dama, precisamente no es.
Capuleto: No me vendrás a decir que es una plebeya ¿Quién es la otra?
Julio: Otra precisamente no es.
Capuleto: ¿A otra no? ¿Qué acaso quieres confundirme con palabrería? ¡Suelta la lengua de una buena vez, que estoy pronto a tomar una decisión que estoy seguro perjudicará todo tu porvenir!
Julio: Aquél que ha robado mi corazón no es más que Romeo, de la casa Montesco.
Capuleto: ¿Romeo? ¿Montesco? ¿Qué clase de broma es esta? Una de muy mal gusto, seguro, está bien que no quieras casarte con Paris, pero engañarme no te dará frutos.
Julio: Mi educación ha sido tal, que no podría permitirme mentirle a quién es mi padre.
Capuleto: ¡Basta! ¡No escucharé más! ¡Que te ahorquen, puto, criatura desobediente, oye bien lo que te digo estarás, este jueves, en la iglesia o no me mirarás más a la cara! ¡No me contestes, no hables, no repliques! ¡Ya me comen las manos, mujer mía! ¡Nosotros que hasta hoy nos parecía bendición del Señor este hijo único ahora vemos que es uno es demasiado y es una maldición la que tengamos ¡Fuera de aquí, inmundo!
(Entra la nana)
Nana: ¡Que dios lo bendiga! ¡Mi señor, te equivocas al juzgarlo!
Capuleto: ¿Por qué, doña sapiencia? ¡Tu te callas! ¡Ándate con tus chismes a otro lado!
Nana: ¡Hablar no es pecado!
Capuleto: ¡Adiós entonces!
Nana: Interceder por quien uno ama, no es pecado.
Capuleto: ¡Adiós entonces!
Nana: ¿Una no puede hablar?
Capuleto: ¡Tonta, chismosa, déjame en paz, derrama tu elocuencia con tus comadres! ¡No es necesario aquí!
Señora Capuleto: ¡Te estás acalorando demasiado!
Capuleto: ¡Me vuelve loco, por la Santa Hostia, tarde, temprano, de noche, de día, viajando, en casa, solo, acompañado, mi único afán era verlo prosperamente casado y ahora que se le arregla el matrimonio con Paris, la hija de la alcaldesa, adinerada, hermosa, educada con nobleza, este increíble necio lo rechaza! ¡Vete a comer el pasto donde quieras, porque en mi casa no pondrás los pies! ¡No estoy bromeando, el jueves está cerca! ¡Piensa, con una mano sobre el pecho: si eres mi hijo te daré bendiciones y si no que te cuelguen, que te mueras de hambre y miseria en medio de la calle! ¿Oyes? ¿Jamás te reconoceré, nada de lo que tengo será tuyo! ¡Piénsalo bien, soy hombre de palabra!
Julio: ¡Jamás! No dejaré que tu ira aplaque el amor que nace en mi corazón, pues si me rechazas, impugnas lo que amo y si no puedes amarme así, entonces ya dejaste de ser mi padre. Si tengo que enfrentarte, irme de la casa, nunca verte más, con el dolor de mi corazón haré eso, porque no me dejas otro camino posible. Pues me han abierto los ojos y ahora soy feliz, no podrás arrancarme eso nunca.
Capuleto: ¡Te han abierto otra cosa, inmundo! Pero ¿de quién es la culpa? ¿Dijiste Romeo, el Montesco? ¡Esos malditos simpatizantes de maricones, son los culpables de este crimen, no serán cómplices de una mente homicida, pero el delito arde tanto como la sangre misma!
(A señora Capuleto) ¡Ven, iremos a darle una visita a Montesco y acabaremos con esto de una vez!
(A Nana) Mantenle aquí, que no nos siga, o la siguiente en mi lista serás tú.
(Sale Capuleto y Señora Capuleto)
Julio: ¡No! ¡Déjame ir!
Nana: Piensa un poco Julio, tu padre está encolerizado, no razona, no ayudarás en nada si le sigues los pasos. No temo su ira, pero si temo por tu seguridad. A pocas horas del amanecer, el rojo vuelve a teñir nuestras vidas.
Julio: ¡No! ¿Qué haré?
Nana: Yo conozco tu sufrimiento que ya sobrepasó mi entendimiento, si no hubiese sido tan curioso, otro sería el final de esta historia: te casarías y la vida seguiría intacta. Será mejor que el próximo jueves, sin remedio, te cases con Paris.
Julio: ¡No me hables de este matrimonio, si no me dices tú cómo impedirlo, si tu sabiduría no me ayuda, admite que mi decisión es sabia y mi vida terminaré. No tardes en hablar, quiero morir sino me salvas con lo que me digas.
Nana: Calma, hijo mío ¡Existe una esperanza! ¡Para una situación desesperada, una desesperada solución! Si la muerte está en tu puerta y no hay nada que pueda hacer para cambiarlo, has de luchar por el que amas, que aun respira, que crear en mi un dolor tal, que me lleve a la tumba.
Julio: ¡Antes de pedirle la mano a Paris, me dejaré caer del balcón! ¡Atravesaría los caminos plagados de ladrones, me metería en nidos de serpientes!
Nana: Ve, sigue los pasos de tu padre a su destino la casa Montesco. He aquí mi última bendición que te guíe en los momentos oscuros ¡Que dios te bendiga!
(Sale Julio)
Nana: Por favor, dios mío, dejo en tus manos la vida de mi borreguito, cuida su camino para que no se encuentre con la muerte prematura y protege a todos en esa casa, ahora maldita. Llévame a mi contigo si es que así lo deseas, pero no te lleves a Julito. Aplaca la ira del señor Capuleto, bendícelo con tu sabiduría para que pueda entender lo que su mente cerrada se niega a creer y que despierte en él, el amor incondicional por su hijo, como el primer día en que lo vió, cuando lo tuvo en brazos y se sintió eternamente bendecido por el regalo que le diste. Está en el ser humano, ser tentado por el demonio, pero intercede para que el infortunio no ceda ¡Por favor, dale alas a Julio para que acelere su paso! ¡Nunca te he pedido nada en toda mi vida con más fervor que el de ahora! ¡Sálvalos!



ESCENA TERCERA
Casa Montesco
(Entran Capuleto, Señora Capuleto, Montesco y Señora Montesco)


Montesco: ¿Quién osa irrumpir en la casa del poderoso Montesco?
Señora Capuleto: ¡No hagas una locura!
Señora Montesco: ¡Tiene un arma!
Capuleto: Yo, Capuleto. He venido a darle fin a esta riña de familias de una vez por todas.
Montesco: Tus actos no son de paz, tu sabes cuáles son las consecuencias de este crimen ¿No basta con la sangre derramada por uno de los tuyos?
Capuleto: Uno de los míos hizo derramar sangre, pero lo que tu habeís hecho es más bajo que ni los gusanos comerán de tus restos.
Montesco: Escucharé mis crímenes y defenderé mi causa.
Capuleto: Tu causa no es más que una vil enmarañada de mentiras.
(Entra Romeo)
¡Ah, y ahí está tu enviado, que corrompió a mi hijo!
Señora Montesco: ¡Romeo, atrás, tiene un arma!
Romeo: ¿A Julio? Yo no le hice nada que él no quisiera.
Capuleto: ¡Mientes! Yo sé que ustedes planearon esto, tú Montesco mandaste a tu hijo único a que corrompa al mío, y ponerlo en contra mía.
Montesco: Soy inocente de los cargos que me acusas ¿Acaso tienes alguna evidencia?
Capuleto: Las palabras de mi hijo han sido suficientes para darme cuenta de tu plan maquiavélico y animar mi cólera
Montesco: Romeo, exijo una explicación.
Romeo: Padre, me habría gustado explicar esta situación en otras circunstancias, pero el tiempo se ha hecho escaso. Mi corazón le pertenece al hijo único de tu enemigo Capuleto.
Montesco: ¿Qué acaso no sabes que es nuestro enemigo más grande? ¿Dónde metiste tu sanidad en pensamiento? ¡Lo sabes muy bien! Su ira ahora es el pago por tus acciones.
Romeo: Mis razones sólo las oculta el amor del que soy preso, nada más, no quise ofender y menos ocasionar problemas que amenazan con nuestras vidas.
Montesco: Pues debiste haber pensado eso mejor ¿Por qué no me lo consultaste?
Romeo: Temía que no lo aceptaras.
Señora Capuleto: Sin duda, una unión de nuestras familias es inconcebible.
Señora Montesco: Debo coincidir contigo. Romeo, no hay excusa para tus actos ¡Sabías bien la naturaleza de nuestro conflicto!
Montesco: No tengo problemas con tu orientación sexual, hijo mío, pero ¿Por qué un Capuleto?
Romeo: ¿Acaso el amor puede escoger a quién amar? He aprendido bien, y como hijo único tuyo, sé que no.
Capuleto: ¡Claro que sí! Familias, linajes enteros han sido escogidos por el amor que los padres profesaban a sus hijos, otorgándoles un futuro, una buena esposa, una familia, poder, riquezas ¿Qué amor más grande que ese puede haber?
Montesco: Ahí te equivocas Capuleto, tu casa ha estado siempre maldita, no porque carezca de amor, no dudo que sea ese sentir lo que te ha hecho venir hoy a mi casa. Pero el arreglar el matrimonio de su descendencia con el fin de mantener riquezas y poder, entiendo su propósito, pero eso no lo hace menos inhumano.
Capuleto: ¡Jamás podrás entenderlo! Nuestras familias son diferentes y de historias disonantes, no puedes compararlos.
Señora Montesco: Nosotros somos libres de escoger a quién amamos, nuestro corazón nos guía en este camino, único a cada persona ¿Quiénes somos nosotros para escoger por otro ser humano qué es mejor para él o ella? Como padres, solo somos guías.
Señora Capuleto: Yo soy feliz al lado de mi esposo, nuestras familias arreglaron nuestro matrimonio y no hemos tenido problemas más allá que el de cualquier pareja. Y estoy segura que todo mi linaje así lo fue.
Capuleto: Eso es muy cierto, pues no tengo que sustentarlo, si aquí con mi esposa, soy el vivo ejemplo de que dos personas pueden unirse por la selección de los más sabios y con experiencia, los siervos de Dios.
Montesco: Pues yo aquí soy el vivo ejemplo de que el amor puede ser otorgado por el destino y que la selección se da en la sabiduría única de Dios.
Señora Capuleto: ¿Ustedes creer en Dios? ¡Pero si ni siquiera siguen sus enseñanzas! No recuerdo haberlos visto en la iglesia, ni haber comulgado hace mucho, como Dios manda.
Señora Montesco: Hay cosas sobre Dios que no están escritas en los libros, la más grande enseñanza sobre Dios, es que es amor y como tal nosotros lo amamos, pero no podemos coincidir con todo lo que la religión dicta, porque percibimos que hay normas que se oponen a ese mismo sentido.
Romeo: Capuleto, yo he hablado con su hijo…
Capuleto: No solo eso habéis hecho eso con él, estoy seguro.
(Entra Julio)
Julio: ¡Padre! Yo puedo defenderme por mi mismo. Yo amo a este hombre, él me ha enseñado la verdadera naturaleza del amor, no rechazo nada de lo que me has enseñado, ni de lo que me has dado, pero entiendo que somos humanos y podemos equivocarnos. Por eso, por más fervor que tenemos hacia lo divino, nunca estaremos libres de culpa. Toda mi vida he querido complacer a Dios, amarle y respetarle, seguir sus pasos, incluso rechacé la posibilidad de sentir algo por un hombre solo porque supondría el final de mis días en el infierno que tanto tememos. Pero Dios es amor y sin duda, si Dios nos creó de esta manera, con sentimientos, con el deseo de amar y ser amado ¿por qué tendríamos que rechazar el amor? Estaríamos yendo en contra de Dios y es por esa razón que la iglesia se convierte en conspiradora del pecado de los amantes de su mismo sexo. Esta es mi prueba divina y no hay nada más que quiera que demostrarle a Dios cuánto lo amo.
Montesco: Capuleto, olvidemos lo sucedido esta noche. Ve a casa con tu hijo y conversen las cosas, con las palabras se aplaca la ira, con acciones aterradoras sólo crearás violencia y dolor. Tienes mi palabra que si te retiras ahora, no hablaremos de lo que sucedió esta noche. Confía en mi, aunque tu enemigo, soy hombre de palabra.
Señora Capuleto: Querido, escucha razón, te acompañé hasta aquí para evitar que cometas una locura, no ganarás nada de esta forma. Tu hijo, todos, te pedimos que aplaques tu ira, por haber tratado de defender tu honor, tienes aun mi respeto, y sí, tal vez, tengamos la culpa por no ser buenos padres, debemos reflexionar. Pero antes de todo, somos siervos de Dios y este accionar va en contra de todo lo que creemos. Si ambos luchamos por el amor, no hay tantas diferencias entre nosotros.
Capuleto: Lo siento tanto, perdóname Montesco por las acciones que hoy viste. Julio te amo, eres mi hijo único, no quiero que nada te pase. No entiendo por lo que estás pasando, me duele no poder ayudarte, y me duele más que pueda ser culpa mía que seas… así. Vuelve a casa, hablaremos con más calma, y solucionaremos esto. Montesco, me has demostrado una valía más grande que la que yo pude lograr esta noche, no hay familia en Lima, más poderosa que la tuya, tal vez no en riquezas, pero sí en el amor que tanto profesas. Ahora entiendo el conflicto de familias, y no soy más culpable por no haberme dado cuenta más temprano.
Montesco: Errar es humano, somos culpables ambos. Tal vez sea hora de una tregua. Creo que hemos debatido más en una noche, que todas nuestras generaciones pasadas, y no encuentro razón para que este conflicto siga inundando rencor entre nuestros hermanos, juntos reconstruiremos lo que los malos actos han corroído, mientras nos quede vida en estos cuerpos viejos podemos cambiar.
Capuleto: Hablaremos más tarde sobre esto, Montesco.
Montesco: Amigo mío.
Capuleto: Amigo mío.
(Salen Capuleto, Señora Capuleto, Montesco y Señora Montesco)


ESCENA CUARTA
Jardín Capuleto
(Entran Romeo y Julio)


Julio: Gracias, amor mío.
Romeo: ¿Por?
Julio: Darme el valor de enfrentar a mi padre.
Romeo: Son tuyas las acciones, mi corazón no se equivocó al escogerte.
Julio: ¿Que habría sido si es que no hubiese sido valiente, lo suficiente para detener a mi padre?
Romeo: No lo sé, pero si nuestro amor no te hubiese inspirado tal cambio y fuerza, tal vez habría indicado que no era para ser y habrías terminado casado con una mujer.
Julio: No es gracioso ¿ahora que le dirá mi padre a la alcaldesa?
Romeo: La verdad, nadie merece casarse con quién no ama.
Julio: Sí, aunque otra duda salta a mi razón.
Romeo: ¿Cuál amor mío? Tuyas son mis dudas.
Julio: ¿Por qué el amor puede terminarse?
Romeo: ¿Terminarse? Nunca se acaba.
Julio: ¿Y por qué muchas veces las parejas deciden terminar con los vínculos que una vez despertaron el más puro amor?
Romeo: Razones hay por montones, depende en cada cuestión, pero sé que si el verdadero amor es el que las une y los amantes se percatan de este hecho, pues defenderán la pasión a lo largo de su existencia. No solo la vida es una constante lucha, el amor de dos personas es una lucha por no errar y mantener viva una lava intensa que quede inmortalizada como el monte Vesubio a Pompeya.
Julio: ¿Y si alguna vez erramos?
Romeo: Errar no nos hace malas personas, solo seres humanos. Más, cuando una persona se aferra al vicio y deja de luchar; se genera una tendencia y se convierte en una persona enferma en dilemas del amor. Un tóxico que terminaría con la flama del buen sendero, y la convertiría en amargo y oscuro sentimiento.
Julio: Si alguna vez me equivoco ¿sabrás perdonarme?
Romeo: Tu esencia pura es la que mantienes ahora y la que te convierte en la luz de mis días, si alguna vez esta se corrompe, no me dejarás otra alternativa.
Julio: ¿Cómo puedo evitar llegar a tal punto de corrupción?
Romeo: Solo se sincero, cuéntame tus dilemas, narrame tus pensamientos y actos, por más dolorosos o placenteros que sean, yo seré la persona que te saque de lo oscuro, cargándote sobre mis alas, para que no toques fondo. Estoy seguro que puedo confiar en ti para que hagas lo mismo.
Julio: ¡Será nuestra gran aventura!
Romeo: La vida es una aventura, y es una bendición que te hayas cruzado en mi camino tan pronto. La recorreré junto a ti, y así, podré endulzar cada momento que viva con tu incandescente presencia. Gracias, por existir.

Julio: (Lo besa)

Romeo & Julio – Acto II


ESCENA PRIMERA
Una callejuela junto a los muros del jardín de Capuleto.

Romeo: ¿Cómo puedo ir más lejos si mi corazón yace aquí en el origen de todo lo que me odia?
(Trepa el muro y salta hacia adentro)


ESCENA SEGUNDA
Jardín Capuleto (Entra Romeo)


Romeo: ¡Allí está! ¡Qué suerte la mía! Poder volver a ver el rostro del amor en una sola noche, debo haber nacido bajo la misma estrella que ese ser, que me encanta con cada uno de sus semblantes y con cada gota que derrama su piel, al sentir que puedo ser suyo si así lo desea ¿Qué sucede ángel luminoso? ¿Por qué esa mirada desolada que intenta copiar la luna que te espía desde los cielos? La luna envidia tu juventud e ingenuidad, la que me has demostrado esta noche y que ha hechizado mi corazón ¿podrás entender lo que mis latidos me dictan? Eres lo que estaba buscando toda mi vida, tú que con un solo beso destruiste todas las barreras entre nosotros y que engalanas mi alma con la suavidad de tus sueños. Déjame ser parte de tus sueños, aunque solo sea esta noche.
Julio: ¡Ay de mí!
Romeo: ¡Ha hablado ahora! ¡Habla otra vez, oh, muso mío! En la altura te apareces como un enviado divino, con un mensaje que solo podría ser entregado a mi, una flecha que está destinada a llegar a tocar el punto exacto en donde reside mi corazón, el cual recibe tus alas para poder llegar a ti. (Comienza a subir)
Julio: Romeo ¿Por qué eres tú Romeo? ¿Qué tienen tus labios que con un solo beso has cambiado todo lo que sé, todo lo que Dios me ha enseñado, eres la más dulce tentación y, aún así, mi mente te aborrece, mientras mi corazón desearía que en este momento estuvieras aquí a mi lado y me sacases de la confusión en la que me hallo.
Romeo: (Aparte) ¿Debo seguir oyendo o le respondo?
Julio: El hombre y la mujer existen para ser el uno del otro, no existe otra forma, a no ser que en los sueños verdes de la creación misma. Sería un pecado y como siervo de dios debo resistirle (¡Dame fuerzas!) que no se opaque en mi el oro servil. Pero temo que no pueda, este sentimiento cálido e increíble hace que mi corazón lata con más fuerza el solo pronunciar su nombre ¿Será una ilusión del demonio que busca seducirme del camino correcto? Jesús, ayúdame, dame una señal que deje en evidencia la benevolencia de mis sentimientos.
Romeo: Heme aquí, el enviado de tu Dios queriéndote entregar un mensaje de amor.
Julio: ¡Romeo! ¿Cómo llegaste aquí?
Romeo: Tan solo seguí la senda que dejaron tus pensamientos y ellos me guiaron hacia ti.
Julio: ¿Desde hace cuanto estás escuchando?
Romeo: Lo suficiente ¿Crees que es coincidencia que nuestras constelaciones decidieran formar un trazo estelar esta noche?
Julio: No… eres una aparición insustancial.
Romeo: ¿Le restas importancia a un mensajero divino que solo viene a hablarte de amor? No niegues tu confesión.
Julio: Eres una prueba de Dios, he de ser fuerte ante la tentación que ocasionas.
Romeo: Qué tierno eres, irresistible también. Si fuese una pecaminosa tentación, pues estarías negando que puedo estar sintiendo lo mismo que tú en este momento y te cegarías a la posibilidad que mi amor es el cambio de todo en lo que crees.
Julio: Dios existe y eso nada lo cambiará.
Romeo: Jamás le negaría ¿Pero cómo Dios puede negarse al amor?
Julio: No lo hace, Dios es amor.
Romeo: Entonces cómo un ser hecho de amor, puede negarse a lo que yo siento por ti.
Julio: ¿Tú… me amas?
Romeo: Con la fuerza con la que el sol busca a la luna, interminablemente todos los días de su existencia.
Julio: ¡Mientes!
Romeo: Jamás te mentiría. Aquella tiene un veneno cuyo líquido, aunque sabe dulce como la miel, asesina cualquier bienaventuranza que nos da la vida, y no hay más divinidad que compartir mi fuerza vital junto a quien la inspire con cada exhalación.
Julio: Veo sinceridad en tus ojos, verdad en tus palabras, amor en tu existencia ¡Porque tenías que ser hombre!
Romeo: (risas) No lo sé, solo sé que esto que siento por ti es más grande que el mar y tan inmenso como el camino que uno tendría que recorrer para bajarte las estrellas. Una sensación que escapa a mi razón y que me tiene ahora aferrado a tu existencia.
Julio: ¿Crees en el destino?
Romeo: El destino es un laberinto de ocurrencias, ajenos al control y comprensión humana, que sólo podrían ser designados por un ser divino ¿Crees que nuestro encuentro estuviese premeditado?
Julio: Estoy seguro, porque esa sensación cálida que abastece un universo de cometas en mi corazón, me tortura dulcemente hasta el cansancio. No puedo negarlo, por más que durante toda mi vida haya estado con una venda sobre mis ojos, ahora lo sé.
Romeo: ¿Aceptas nuestro amor?
Julio: (pausa) Si lo negase, te mentiría, y te perdería para siempre en la ilusión de la nada. Yo quiero vivir la realidad que anhelas, junto a ti.
Romeo: Mientras estemos juntos, no habrá nada que pueda detener nuestros pasos.
Julio: Nos aguardan momentos que harán temblar nuestra voluntad ¿Lo sabes, no?
Romeo: Nada en la vida es fácil, nada se consigue solo con el pensamiento, hace falta la acción y la perseverancia, tal cual río que nunca deja de fluir. Dejemos emanar la lucha por la felicidad del otro.
Julio: Desde que estas conmigo, la felicidad es como el aliento en cada respiración. Me has bendecido con paz y siento que puedo alcanzar edificar puentes que conecten civilizaciones enteras.
Romeo: Te propongo iniciar una eterna lucha, por una vida en donde nuestros mundos se unan como si fuesen uno.
Julio: Mis padres, mi familia, mi religión nunca aprobarán dicha unión ¿Cómo puede ser que puedas tú vivir en completa libertad y yo no?
Romeo: Puede que ese sea el verdadero obstáculo que te está poniendo Dios.
Julio: ¿… Un obstáculo?
Romeo: Es sencillo seguir el camino que otras mentes nos muestran, es realmente difícil encontrar otras puertas en la oscuridad de nuestro sendero, porque esas salidas sólo se crearán con nuestro anhelo ¿Crees que la felicidad es solo una?
Julio: Mm… en pensamiento, pero se obtendría de una forma única a cada semejante, dado que todos no somos parte de una misma mente, ningún destino es igual.
Romeo: Entonces ¿Por qué tu felicidad yacería en seguir lo que tu familia o religión quiere para ti? ¿Qué quieres tú?
Julio: A ti, a nosotros.
Romeo: Entonces busca la manera de que pueda serlo. No te digo que rechaces tu religión, ni a tu familia, solo haya la manera.
Julio: ¡Imposible!
Romeo: ¿Acaso podría existir el amor, sin el odio? ¿o el norte sin el sur? ¿Lo caliente de lo frío? Descuida, me tienes a mi, tu incondicional, hasta que halles la respuesta o te haga entrega de mi último aliento, lo que venga primero. Nunca más estarás solo.
Julio: Prometes demasiado.
Romeo: Solo lo que humanamente podría prometer, mientras arda en mi, la llama que hierve mi destino, la usaré para darle forma verdadera a tu deseo. Y si esta alguna vez cesase de existir (¡Que Dios no lo permita!) pues entonces sabrás que habré luchado por tu amor cada día de mi plenitud, a pesar de cualquier error que cometa en el camino. La vida es una guerra inmortal que se desata en búsqueda de nuestros deseos y nada me daría mayor fervor que enfrentarlo contigo.
Julio: Siento que estoy lleno de cadenas que constriñen mi vuelo, me jalan hacia un abismo del que no puedo escapar, sin embargo veo en ti un indomable huracán de esperanza fresca ¿o me equivoco? ¿Cuál es tu obstáculo?
Romeo: Pequeño, déjame ser un ángel salvador, aquél que guíe tu camino y te defienda del mal. Desde que nuestros labios se declararon amor eterno, tus obstáculos son míos y los míos tuyos. Déjame proporcionarte las herramientas para que las enfrentes y dame a mi la oportunidad de gozar del amor que solo tú podrías entregarme.
Julio: (Lo abraza) No abandones mi causa nunca.
Romeo: No lo haré jamás, lo prometo.
Julio: Te entrego mi corazón para que lo cuides y construyas junto con el tuyo un monumento al amor que sea recordado por siempre.
Romeo: Tuyo es mi corazón, está colgando en tus manos y ese monumento del que hablas, los esculpiremos juntos, porque encontraremos inspiración en nuestro amor y seremos los artistas de nuestra felicidad.
Julio: Es extraño…
Romeo: ¿Qué cosa?
Julio: Es como si nuestros pensamientos se hubiesen fundido de tal forma que parece que nos conociéramos desde siempre.
Romeo: Es lo que sucede cuando el amor encaja perfectamente en el del otro.
Julio: Nunca te guardes nada y me cautives de ti, nárrame tus pensamientos como si fuesen míos. Quiero conocerte como nadie más lo ha hecho.
Romeo: Pues tendrás que vencerme, yo te conoceré más.
Julio: No, yo más.
Romeo: Yo más.
Julio: Yo… (Romeo lo besa)


ESCENA TERCERA
Calles de Lima
(Entran Benvolia y Mercucio)


Benvolia: ¡Es muy tarde! ¡Vámonos Mercucio! La fiesta ya acabó y reconocí a Teobaldo entre los invitados, ese rufián está detrás nuestro siguiendo nuestros pasos. Si nos encuentra aquí podríamos ocasionar una riña peligrosa.
Mercucio: ¿Y Romeo?
Benvolia: Lo sé, también estoy preocupada, pero le hemos buscado y no está en ningún sitio, es posible que ya esté en casa. Estoy segura que no pondría nuestras vidas en juego.
Mercucio: Pues vete, no planeo dejar a un amigo atrás ¿qué sucede si Teobaldo lo encontró primero a él?
Benvolia: Tus palabras conservan extrañamente sabiduría esta noche.
Mercucio: Tú siempre tan graciosa.
Benvolia: ¡Silencio! Alguien se acerca.
(Entra Teobaldo y otros)


Teobaldo: ¡Buenas noches señores! ¡Una palabra con uno de ustedes!
Mercucio: ¿Una sola palabra con uno de nosotros? Yo le agregaría algo, digamos una palabra y un golpe.
Teobaldo: Mercucio, tú te has concertado con Romeo.
Mercucio: ¿Concertado? ¿Nos tomas por músicos? ¡Si quieres hacer música de nosotros no vas a oír acordes, sino discordias! ¡Aquí tengo el arco de mi violín! (Alza los puños) ¡Con él te haré bailar! ¡Vaya qué acordes!
Benvolia: ¡Mercucio, basta! No tientes la discordia, que solo queremos ir a descansar a nuestras casas.
Teobaldo: Vaya, vaya, pero si no es nada menos que mi queridisima Benvolia. Podría reconocer tu voz chillona en cualquier lugar, aunque debo admitir que me tuviste engatusado por esa vestimenta poco usual que llevas. Así que también has mancillado la casa de mi señor Capuleto.
Mercucio: ¡Déjala en paz, tu riña es conmigo! (Lo empuja, Teobaldo tropieza)
Teobaldo: Pagarás caro tu osadía. (Entra Romeo)
Romeo: ¿Qué sucede aquí?
Teobaldo: ¡Suerte la mía, ahora podré salvaguardar el honor de mi familia en una sola noche!
Benvolia: ¡Romeo, huye!
Romeo: ¡Jamás! ¡Ve en busca de ayuda! Son demasiados para nosotros tres.
(Sale Benvolia)
Teobaldo: Valiente… o tal vez ¿estúpido? (A otros) ¡Luchad!


Romeo se enfrenta con los secuaces de Teobaldo, pero es capturado. Mientras que Mercucio ferozmente lucha contra los secuaces de Teobaldo.


Teobaldo: (A otros) ¡Atrás! (A Mercucio) Combates bien, para un simpatizante de maricones. Es más, estoy seguro que ese de ahí te la escurre y te hace saltar de éxtasis.
Mercucio: ¿Y si tuviera el valor de amar a otro hombre? ¿Me matarías acaso?
Teobaldo: No es mala idea, los cabros son escoria ante los ojos de Dios.
Mercucio: ¡En guardia! Si atacas a matar, pues no me retendré.
Teobaldo: (risas) ¿Tú y cuántos más? Mira, dejemos en manos de Dios quién tiene la razón (Al resto) ¡No se entrometan! Es hora de enseñarle a este una lección que no olvide jamás.
Mercucio: Te podría derribar con las manos atadas.
Teobaldo: Tal vez sea cierto, pero no aguardaré hasta que suceda. (Desenvaina un cuchillo) ¡Probarás mi acero!
Romeo: ¡Cuidado Mercucio, tiene un puñal!
Mercucio: ¡Vaya, hasta que el cobarde saca sus garras!
Teobaldo: Te despellejaré esa sonrisa de la boca.
(Entra Julio)
Romeo: ¿Julio?
Julio: ¡Primo deténte! Ese puñal no traerá más que desdicha a nuestra casa.
Teobaldo: ¡Suéltame! Ellos han mancillado mi honor y han insultado con sus actos la buena fe de nuestra familia.
Julio: Tu odio no nos traerá más que mayor odio para nuestras familias.
Teobaldo: ¿Es que acaso ahora dirás que no hay que matarles? Cuando hace una semana estabas tan dispuesto a hacerlo. Recuerda tus propias palabras: Esos irán al infierno. Descuida primo, yo les acortaré el camino y seré abasionado por este hecho.
Mercucio: No me hagas reír, lo único que lograrás es que te metan en una celda y te coronen asesino, imbécil.
Teobaldo: ¡Cállate maldito! (Le clava el puñal).
Romeo: ¡Mercucio!
Julio: Primo, pero ¿qué has hecho?
Teobaldo: La noche es joven y mi puñal aún está sediento.
Romeo: ¡Canalla! Pagarás por esto.


Romeo se lanza encima de Teobaldo, este suelta el puñal, luchan. Romeo se recupera y coge el puñal.


Julio: ¡Detente! (Lo abraza) No cometas una locura, si derramas sangre, maldecirás el amor que nos ha bendecido esta noche. Lo confieso, mi ser escondía un odio, un temor por lo que desconocía, y ahora aborrezco las palabras que compartí con mi primo, pero me has mostrado que eso que tanto odio, no es más que el amor que tanto añoro, con tus palabras verdaderas, tus actos incondicionales y el ardor de tu voluntad. Romeo, el odio trae consigo un odio más profundo, eres amor y no dejaré que ese puñal lastime a quién tambien amo. Teobaldo, es mi familia, a pesar de sus actos, él será castigado pero si tú concluyes tu venganza, no solo te castigarás tu, sino que me arrastrarás contigo. La distancia cobrará su precio, del encierro al que te mantendrán preso y aunque espere largos años, el futuro junto a ti nunca será igual. Detente un momento a pensar, la vida de tu amigo es incalculable, pero a ojos del mundo tan solo serás un vil asesino. No ensucies tu honra, deja que el castigo sea dado por quien deba guardar la culpa, por favor, te lo suplico, apacigua tu ira, devuélveme la tierna mirada que sedujo mis manos esta noche. Despierta de ese sueño en el que el odio te tiene enajenado y enfrenta la vida como un valeroso y libre hombre.
Teobaldo: Julio ¿tú también eres uno de esos monstruos? Sangre de mi sangre ¡Eres una abominación!
Romeo: ¡Cállate, escoria! Este hombre, al que llamas monstruo, te ha dado clemencia esta noche. El amor se ha batido contra el más feroz odio, y sale victorioso. Ante palabras sabias, se aplaca la ira. No está en mí hacer justicia, no soy Dios, pero sé algo seguro: Tú Teobaldo te hundirás en las fraguas del infierno. Tu rencor ha llegado a un punto sin retorno ¡Mira donde has terminado! ¡Derramando sangre de un inocente! Cometiendo un acto que condena tu alma por la eternidad. Aunque solo sea el comienzo de una larga lista de actos de violencia que has asestado contra las personas de una orientación sexual diferente, eso no nos hace menos humanos y dignos del mismo respeto que cualquier otra persona. Sin embargo, tus acciones poco honorables indican la poca consideración que tienes contra los de tu propia especie ¿Llamas a esto traición de sangre? Tú ya traicionaste a tu raza ¿Quién es el verdadero monstruo ahora?

(Suenan las sirenas de autos de policía, se cierra el telón).

Runic: Hora de la Verdad

A veces es lo más difícil que uno puede hacer, pero le harás un favor a todos, incluso a ti.

Christian se encuentra en su cuarto, pensando en Gerardo y Jorge, quiere aclarar su mente. Sin embargo, le impiden las incesantes imágenes de una serie de eventos que comienzan a carcomer sus pensamientos. Así se pasa todo el día, pensando, escribiendo en su laptop, llega la noche y aún no puede conciliar la tranquilidad. Se viste y sale de su habitación.


Esa misma noche, una figura oscura abre una puerta, es Gerardo. Christian ha ido a buscarlo a su casa.
Gerardo: ¿Christian? ¿Sucede algo?
Christian: Sí, tenemos que hablar.
Gerardo: Me preocupas ¿todo bien?
Christian: La verdad que no.
Gerardo: Mm pasa (le indica el camino hacia su casa).
Christian: Mejor hablamos afuera.
Gerardo: Ok…

Christian y Gerardo se dirigen a un parque cercano, todo el trayecto en completo silencio, encuentran una banca solitaria y se sientan.
Gerardo: Te escucho
Christian: (Se toma unos minutos para comenzar)… Gerardo, no te puedo dar un sentimiento que no siento. Yo sé que ya no estamos, y que el cariño que te tengo dista mucho de lo que tú aun sientes por mí. Nuestro trato, el llegar al beso, sabiendo que para ambos es algo preciado, es ahora costumbre ¿No lo sientes? Las cosas han cambiado, para mal. Creo que pudimos haber hecho un mejor trabajo con nuestra relación, tuvo potencial para nunca acabarse, pero el problema fuimos ambos. Ambos nos equivocamos, cometimos faltas que llevaron a la relación a un abismo, ahora es solo un fantasma de lo que fue. Son geniales recuerdos que nadie borrará de mi memoria, pero no quiero contaminar eso con otros malos, empeorar las cosas, llegar al punto de sentir que me estás usando, porque aunque quisiera que lo fuera, mis sentimientos ya no son recíprocos. Ya no me siento cómodo con la idea que pase algo más, y si sucediera me dolería.
Gerardo: Wow… (se toma un momento) Sabes que es mucho para procesar ¿no?
Christian: Sí, la verdad que sí, pero no puedo callarlo más o dejar que esto siga avanzando y se convierta en una razón mucho más complicada de aquella por la que terminamos.
Gerardo: Terminamos porque tú quisiste… tú y tus proyectos.
Christian: Eso no es cierto, lo hablamos. Gerardo, en algún momento de nuestra historia, las cosas cambiaron y ya no era feliz en la relación, sino me sentía atrapado, encerrado en una jaula, aprisionado y eso me cortó las alas, ya no me sentía motivado para nada. Yo sé que para ambos, lo que más buscamos es estar con alguien a quién amemos, lo sé porque te lo dije en algún momento: Te amo verdaderamente, y no es hasta ahora que comprendo lo que significaba, es una palabra que representa el auténtico amor, y debí ser sabio y conservarla para toda la vida, pero era joven y no sabía, lo perdí y sé que no se puede recuperar.
Gerardo: Pero si hacemos un esfuerzo, el amor puede con todo.
Christian: El amor si existiese, ya no es lo mismo, se perdió. Yo quiero ser el perfecto novio, así cómo tú me lo confesaste en algún momento, y parte de ello es aprender a mantener ese amor, darle tiempo a todo y que no se vuelva sofocante.
Gerardo: Te conozco demasiado bien Christian, conozco todos tus defectos, te va a ser complicado encontrar a alguien así.
Christian: Por mucho que intentemos, las cosas malas siempre estarán ahí y nos recordarán lo que nunca podrá ser, así que aunque te duela, yo tengo que terminar esto, porque tal vez no lo veas ahora, pero en un futuro, al darnos cuenta que esto no es lo que buscamos pues habremos perdido un tiempo valioso de nuestras vidas. He aprendido mucho y estoy seguro que tú también, sé que si encontramos algo que queramos conservar no lo dejaremos así de fácil. Recuperemos nuestra esencia, démonos tiempo y la oportunidad de poder volver a sentir amor con alguien más.
Gerardo: Pero… pero…

Gerardo está triste, Christian lo abraza.

Christian después de dejar a Gerardo en su casa, pues saca su celular y hace una llamada:
Christian: ¿Jorge? ¿Tú crees que nos podamos ver ahora? Sé que debes estar avanzando tu tesis y eso, pero necesito hablarte. Ok, voy para allá.

Más tarde, Jorge lo espera en la entrada de KFC.
Christian: ¿Por qué acá?
Jorge: Es el único lugar donde puedo concentrarme, en mi cuarto me distraigo demasiado.
Christian: (risas)

Christian y Jorge se dirigen a un lugar más silencioso.
Christian: Jorge, tengo que confesarte algo, sé que estás en una relación, así que solo te diré lo que pienso respecto a mí. Tú me gustas, me gustas desde el momento en que te vi, sentí alguna atracción por ti, y solo fue madurando con el tiempo. Yo sé que no ha sido solo de mi parte, lo he visto con mis propios ojos, lo he podido sentir. Pero si vengo ahora, no es para querer que tomes una decisión, sino para hacerte pensar, decirte que no estás atrapado, que tienes opciones y que de alguna manera no quiero dejar que esto muera. Aunque lo hará con el tiempo, estoy cansado de todo esto, sé que la situación es difícil, pero no planeo seguir así tampoco.
Jorge: Christian estoy en una relación, aunque coincido contigo, no me arrepiento de nada, fue brevemente bonito.
Christian: ¿Por qué no me dijiste nada cuando decidiste irte de viaje?
Jorge: Es que ni yo sabia que me iba, en la tarde noche estaba en la computadora y dije… “Me quito” prepare mi mochila, le dije a mi mama que me iba para que me ayude con la gatita y me quité a los olivos, al terminal de buses y escapé. Desde lejos, estuve pensando todo.
Christian: ¿Habías pensado como decirme lo de Roberto?
Jorge: Mmm realmente no, porque cuando nos vimos y “conversamos” me mandaste a la mierda en una y no hubo oportunidad de hablar después.
Christian: ¿Qué esperabas? Dejándome botado sintiendo mil cosas.
Jorge: No juzgo nada, solo digo como fue, no esperaba nada mejor ni peor. Solo digo que fue muy pragmático, más de como suelo ser yo. Debo decir algo que quería decir cuando ya caminábamos en silencio por el puente de la Universidad de Lima, pero no dije. Tu dices que soy mas prágmatico, y ciertamente soy muy practico y esquemático para algunas cosas, pero como manejaste ese sábado en el Starbucks fue la cosa mas prágmatica que he visto, y no puedo negar que me desconcertó y me dolió un toque que fuera así  pero bueno, las cosas fueron así  Quizás sirve a modo de protección para uno mismo tomar las cosas así, pero a veces es mejor ser mas natural. Ha sido un tiempo muy difícil para ti, no menos complicado para mi y tal vez Roberto no es tan malo…
Christian: ¿Pragmático más que tú? Me halagas.
Jorge: No creo que el ser pragmático sea necesariamente positivo.
Christian: Mm para manejar ciertas situaciones, en general no puedo dejar de quién soy, no me gusta ser así. Yo soy espontáneo y pues medio romántico.
Jorge: Quizás para protegerse uno mismo.
Christian: Mm claro, o sea también te conocía muy poco como para dejar que tomaras esa decisión tú.
Jorge: Sobre lo espontáneo me parece super apropiado. Sobre lo romántico, no negaré que me jode que por un momento me hayas pensado tan tonto como para no poder comprender y decidir de forma racional.
Christian: Los días pasaron y llegué al punto de sentirme una completa mierda. No pensaste que mientras más pasaran los días ¿peor sería? O sea obvio que tomaste una decisión de alejarte, pero debiste haber preparado un plan de acción una vez que regreses.
Jorge: Me jodió como actuaste, pero eso no implica que lo juzgue. Por el contrario, me parece válido.
Christian: Debo confesar que cuando pasaron cosas entre nosotros, no sé qué necesariamente lo motivó pero yo me involucré sentimentalmente contigo. Me forcé a solucionarlo y pues corté con eso, pero en el proceso creo que me cerré a lo que pudiste haberme dicho ese día, probablemente era lo mismo que me motivó a tomar las acciones que tomé ese día. Pero cargué con esas cosas solo y pues ahora que miro atrás y veo, creo que me hice más mal que bien aquella tarde.
Jorge: …
Christian: Me vi con Gerardo. (pausa) Gerardo es un buen chico, ha sabido ser constante y cuidarme. Pero a quién quiero no es a él. Dentro de mi corazón hay un lugar para alguien que puede tener mil defectos, que tiene una forma muy particular de ver la vida en pareja, una persona recontra interesante, inteligente, que tiene una viveza impresionante para realizar las cosas, una persona que quisiera conocer más a profundidad. El corazón no elige, solo siente.
Jorge: Christian, no diré como te sientes, pero entiendo masomenos un poco… Antes de responder tu pregunta inicial, debo decir que tal vez no estés buscando la respuesta en el lugar correcto, pero si crees que ayuda, bueno. Podría dármelas de martir y decir que todo fue pendejada y así podrías echarme tierrita y así, en el mejor de los casos, seguir con tu vida, pero no lo haré. Lo cual demuestra que mi corazón no es tan noble, ni tan heroico.
Christian: …
Jorge: Las cosas concretas son… a) que ha pasado ya un tiempo, b) que lo que paso entre nosotros se dio en apenas 4 o 5 dias, c) que lo que dices sobre mi quizás no sea real, sino mas bien algo idealizado, d) que ahorita tu te has involucrado con un chico y el se ha involucrado contigo, e) que yo retorne a mi relación.
Que si lo que paso entre nosotros fue solo una webada X… por mi lado puedo decir que fue una experiencia agradable, conocer una forma diferente de estar con otra pesona, que me gusto… pero que actualmente no hay nada por que “luchar”.
Christian: Mm… pero ¿Qué sientes ahora? Sé que puedes muy racional para las cosas, y me dices que las puedes separar bien, pero ¿Sientes lo mismo que lo que lo que los datos te hacen pensar?
Jorge: Christian, un consejo de un amigo, examigo, conocido o etc… no cambies una relación o un proyecto en camino que puede darte buenos resultados por una posibilidad incierta y bastante improbable por no decir imposible. Eso de los sueños y anhelos, suena bonito… pero es en esencia irreal.
Christian: Hay cosas en este mundo que no podemos entender, el porque suceden o porque se sienten. Yo siento esto y puede que tu no, pero dímelo. No son necesarios hechos o acciones del pasado, que lo hagan imposible. Si el sentimiento no existe entonces no hay cabida a tanta discusión ¿Entiendes? No puedes discutir un tema sentimental con argumentos lógicos.
Jorge: Tienes razón. Pero te acabo de decir que no hay nada por lo que “luchar”, actualmente no siento lo mismo.
Christian: Tú me gustas.
Jorge: Jijji No diré que me sorprende, creo que de un modo u otro es mutuo ¿no?
Christian: … Es que creo q a pesar de todo lo que paso, lo recordare siempre porque te abrí mi corazón completamente… jeje y creo que tampoco podrás olvidarlo.
Jorge: Yo se que fuiste bastate sincero, de eso no me cabe duda. Mm… lo que me intriga un poco… es como así hoy decidiste como que no sincerarte, pero decirlo mas libremente.
Christian: Porque sé que me equivoque, porque a pesar de que medio mundo me dijo que había sido solo una “usada” en mi corazón me decía que no era cierto, que tu también sentiste cosas por mi. Puede que mis acciones resentidas me hicieron equivocarme y alejarte cuando tal vez debí haberte escuchado, perdí la oportunidad de saber qué sentías en realidad por mi. Y esa duda, se hospedó en mi corazón, logrando extenderle la vida a mis sentimientos y aguardando un momento ideal para finalmente expresarlos. Quería esperar una nueva oportunidad para poder decirte las cosas.
Jorge: ¿Con lo que hemos conversado, de un modo u otro te sientes mas cómodo? ¿o al revés?
Christian: Me siento mucho mejor, siento que estaba cargando con algo, ahora que te lo digo pues es liberador, me siento feliz, porque de alguna manera lo que hice en este tiempo pues quería que lo supieras quería que el mensaje te llegara. Además, de saber qué sentías tú ¿Viste el vídeo que te dediqué?
Jorge: Si me llego hace un tiempo.
Christian: Esperaba que dijeras algo…
Jorge: No sentí que fuera oportuno…

Christian hace un gesto desaprobador.
Jorge: En serio… Es que era una situación extraña, como no me lo decías de frente, como ahora… sino como que medio caleta, pero evidente (un raro mix) No sabia si seria bueno o malo ser tan directo.
Christian: ¿Miedo a dañarme?
Jorge: Si, creo que por ese lado iba mi duda.
Christian: Habría sido duro, pero habría sido lo mejor. (risas) Al final de todo fui original no solo conmigo sino contigo también ¿eh?
Jorge: Debo reconocer que si, nunca me habían hecho un detalle asi tan producido, debo decir que me sentí halagado, sorprendido, pero medio bajoneado también.
Christian: ¿Bajoneado?
Jorge: Mm… sips… Te sonara raro, pero por un lado decía… mierda, q chvrere… pero por otro lado…
Christian: Try me
Jorge: Era como que… pero entre nosotros no hay nada.
Christian: O sea si entiendo, el momento para eso no había sido el propicio y ya no hablábamos siquiera.
Jorge: Exacto.
Christian: Lo hice porque buscaba una forma de demostrarte lo que sentía, porque no tuve las agallas de decírtelo antes, porque no hubo un momento en el cual te dijera “me gustas”, quiero luchar por ti, porque vales la pena para mi, porque o sea no puedo creer que te este pasando eso. Esperaba que lo vieras y por lo menos me preguntases o dijeras algo, pero no decías nada. Yo no quería buscarte porque habías tomado una decisión y aunque me pesara, tenia que hallar una forma de que me buscases tu.
Jorge: Mm… Entonces digamos que hoy me hablaste.. ¿cómo que por aburrimiento de esperar a que yo te buscara?
Christian: Hoy te hable porque necesitaba hablar de este tema contigo, no sabía cómo, no sabía qué pasaría, pero llego a un punto en dónde me di cuenta que no voy a poder querer a nadie más, si es que no sabía qué sentías. Porque si nunca te lo preguntaba, me iba a arrepentir por el resto de mi vida de no haberlo hecho si es que en otro momento algo me dijese que si pudo haber pasado algo contigo.
Jorge: Cierto… esa incertidumbre mata. Crei que el tiempo, el distanciamiento o el hecho de que ya hubiera vuelto a una relación… de alguna u otra forma dejaban como que respondida la duda… pero me equivoque.
Christian: Es que.. o sea si era un toque obvio para mi o sea si me ponía pensar y decía que ya fue, no siente nada por ti, etc. Pero igual dentro de mi, sentía la incertidumbre de qué si me equivoco, qué si no es así. Al final, necesitaba que lo dijeras tu, porque que te lo diga la gente, o que hasta yo me sugestione diciéndome cosas, eran poco productivas al final, el bienestar solo momentáneo, la verdad vendría solo de ti
Es más hoy me siento feliz, porque supe que efectivamente sentiste algo por mi, o sea que no era tan negativo como me lo había pintado. Lamentablemente no perduró, ahora también tengo tu feedback de lo que realice por ti y pues ya no hay más que ocultar. Ni siquiera lo que siento. Por eso soy feliz ahora, porque estoy siendo verdadero con lo que siento.
Jorge: Me alegra que estes mas tranquilo ahora y que haya podido ayudar un poquito en eso ahora que tienes las cosas un poquito mas claras, no seas mongo…
Christian: Hoy ha sido un super J day (Jorge se ríe) Disfrutaré del momento, la libertad, el equilibrio, las buenas sensaciones de la vida.
Jorge: Eres un chico bastante especial.
Christian: Pues quería que más que nadie, sin importar lo que pensara medio mundo, vieras eso en mí.
Jorge: Debo decir que también me gusta que nos hayamos conocido…
Christian: Porque tu eres especial para mi
Jorge: De hecho… se dio del modo menos pensado y en un medio algo raro al cual nunca supe como llegue y porque soy especial???
Christian: Por ser como eres sonso, porque siendo como eres, chisme incluido (risas) Me hiciste lograr cosas que jamás habria pensado posible, eres la inspiración de mis días.
Jorge: Pero bueno, las lograste por ti… no por mi. (Christian se ríe, Jorge la piensa) Es verdad.
Christian: Las logre porque era capaz para lograrlas, pero no había razón de materializarlas sino hubiese sido por ti.
Jorge: Mm… esta bien… no te discutiré el cumplido.
Christian: Si insistieras, no pararía hasta convencerte de lo que es cierto.
Jorge: Jijijiji … el mas obstinado
Christian: Jejeje terco.
Jorge: Empeñoso… suena más bonito.
Christian: Orgulloso de serlo.
Jorge: ¿A mucha honra?
Christian: Jejeje seee ¿Jorge?
Jorge: ¿Christian?
Christian: Cuentas conmigo cuando me necesites, lo prometo.
Jorge: Siempre podrás hablar conmigo.
Christian: Oka, gracias por el super J day 7/11

De madrugada, Christian se encuentra en su habitación escribiendo, se detiene un momento y reflexiona en voz alta.

Christian: (monólogo) Jorge no quiero entrometerme más, pero tampoco puedo ser ciego a mis sentimientos me piden que escriba nuestra historia. Quiero lo mejor para ambos, escribo esto por el Jorge que conocí, por aquél que creyó en un cambio, que quería cambiar su vida de alguna forma, cansado de todo, cansado de su rutina vacía. Lo que al final nos distanció, considero que protegió lo que sentíamos, sufrimos pero aquello nunca morirá del todo, si no nos hubiésemos terminado odiándonos, ya no hablaríamos nunca más, el sentimiento se habría corrompido, más allá de cualquier reparo. Me gustaría que te quitases las vendas y vieras lo que realmente está pasando pero sé que te cuesta. Entiendo lo único que hay que entender, es que una relación es para amar a alguien y ser amado, lamentablemente estás tan cegado, corroído por el tiempo hecho rutina, que no te das cuenta y creo que poco vas a poder darte cuenta a estas alturas. Por más que para mi seas perfecto. No de la forma en que te ves, pero tienes razón en algo: esto nace de cada uno y tú esencia está perdida en el vacío, es probable que nunca lo entiendas. Pero yo sé lo que sentí y por más que no lo pueda vivir contigo, haré que los demás pues se enteren que existió, que vas a encontrar personas así, que te cambien la vida, pero tienes que aprender a verlas y luchar por ellas. Yo te dije que las cosas no podían ser más, porque creí que eso querías y el tiempo me demostró que era cierto. No trataste de luchar por lo que pude ofrecer, un cambio. Tu situación era demasiado complicada y tal vez fui un idiota al involucrarme, pero fue porque quería que volvieses a creer y lo hiciste, pero no sabías qué hacer con eso, ni como conservarlo, yo tampoco. Espero que de corazón no llegues al final y te des cuenta que todo lo que viviste fue por nada. Porque cada uno toma sus decisiones, es libre de hacerlo y si el final no te gusta, pues habrá sido y será todo responsabilidad tuya. Hayan sido las cosas cómo hayan sido, yo sé que la luché hasta el final, y si estoy acá ahora, es por mi. Pero tu no tienes ganas de luchar por ello ¿o sí? Descuida Jorge, aunque la esperanza que te entregué no la hayas sabido valorar, yo mantendré viva la tuya y la cuidaré, la cultivaré hasta que tome forma. Llevaré el amor que me diste y haré que valga la pena su existencia.

Esta obra representa mis sueños, aquellos que comparto con los demás, una lección de la vida, una oda al amor ¡El amor existe! Pero hay que saber arriesgar y aprender a mantenerlo. Nunca pierdan la esperanza, porque sólo ahí la muerte le ganará al amor y nuestros sueños quedarán en el olvido.

Hombre Racional

Las cosas pasan cuando menos las esperamos
Me dicen que deje de vivir en el pasado,
Pero es lo único que tengo para construir el futuro.
Un beso inagotable, una batalla perdida,
Un recuerdo sin arrepentimientos, una mano de temores,
Lucharé porque finalmente te des cuenta.
Nuestro encuentro no fue azar, las cosas pasan por algo
Las decisiones que tomamos ahora serán el pasado alguna vez
Sabes que al final solo quedan recuerdos que construimos con el presente
La nostalgia de lo que pudo haber sido
No me rendiré, guardaré las esperanzas, la fe ciega
Los sentimientos dentro de mí, harán imposible olvidar
Conocerás el dulce ardor que yace dentro de mí
Al final todo saldrá bien
Si el sentimiento es verdadero, perdurará a través del tiempo
Te mostraré que el destino existe y que los caminos escritos pueden cambiar.

Runic: La Marioneta

Los caminos fáciles suelen ser engañosos y seductores.

Christian se encuentra en su cuarto, luz baja, cortinas cerradas, mira el techo como si no hubiese mañana.

Es duro pensar que todas las cosas pueden desmoronarse tan rápido, creer que tenías todo y al final tal vez no la pensaste muy bien. Los sentimientos para qué sirven si es que te hacen sufrir tanto y muchas veces no tienes ningún control sobre ellos. La vida puede ser dura en verdad que sí ahora que ya no hay nada por qué luchar. Sin embargo, debo admitir por mucho que duela que las cosas más hermosas de la vida tienen su clímax, cuando son expuestas a situaciones totalmente adversas.

Christian recobra una pequeña sonrisa, saca su laptop y comienza a escribir: Capítulo 1: El Departamento Quemado

Christian suspira, mientras siente como la inspiración toma vida a través de sus dedos.

Las grandes historias se inician cuando uno le presta atención a los más pequeños detalles.

Christian continúa escribiendo. En otro lugar, Daniel se encuentra con Marcos conversando, quién lo ha venido a visitar.

Marcos: Oye ¡Ya no tienes nada en la cara!
Daniel: Sí, la crema es estupenda, gracias.
Marcos: Agradécele a los años de experiencia (se toma un momento) ¿Acabo de llamarme viejo?
Daniel: (risas) Sí (se calma) Hermano, tengo algo que contarte.
Marcos: ¿Qué sucede Dan?
Daniel: Um.. no sé cómo decirte esto, pero creo que eres la única persona que lo entendería.
Marcos: ¿Qué pasó? ¿Te pasó algo?
Daniel: ¿Recuerdas a Gerardo?
Marcos: Um sí, ¿qué hay con él? ¿Te hizo algo?
Daniel: No, él no es malo. Es solo qué…
Marcos: Espera ¡Te estás sonrojando!
Daniel: (sonrojado) shit.
Marcos: Wow… no esperaba que pasaría, o sea en serio?
Daniel: Ya, cállate.
Marcos: ¡Te gusta Gerardo!
Daniel: …
Marcos: wow ¡No puedo creerlo! ¡Mi hermano es gay!
Daniel: ¡QUE TE CALLES!
Marcos: Lo siento, disculpa, es que ando emocionado. En serio, no lo esperaba… Aunque debí imaginármelo, tanta curiosidad por ir a mis fiestas… Oye pero te estarás cuidando no?
Daniel: ¿Qué?
Marcos: O sea tu sabes la historia de las abejitas pero con chicos es distinto…
Daniel: ¡No he hecho nada de eso mal pensado!
Marcos: Ok ok, entonces cuéntame.
Daniel: Bueno en realidad, te quería preguntar cómo es Gerardo.
Marcos: Mira, Gerardo es un gran chico, o sea ha tenido una relación larga que aun no supera, pero realmente es una buena persona.
Daniel: ¿En serio?
Marcos: Igual… aún eres menor de edad.
Daniel: Qué jodido
Marcos: Mira para comenzar, Gerardo debo advertirte está aún un poco tocado por eso de su relación.
Daniel: Él mismo me lo dijo.
Marcos: Bueno Daniboy date cuenta no es un buen partido, deberías comenzar con alguien de tu edad, explorar, consérvalo como tu amigo, pero no lo veas como algo más. Como hermano mayor te pido que lo consideres.
Daniel: Mm… está bien, tienes razón. Gracias
Marcos: No hay porque hermano.

Christian se encuentra frente a la casa de Santiago, aguarda, mira el cielo del atardecer con desolación. Abren la puerta.
Santiago: ¡¡Chris!! ¡¡Viniste!! ¡¡Hace mil años que no me vienes a ver!!
Christian: No exageres, te vi hace poco en la reu de Rune.
Santiago: Es que se te extraña.
Christian: Es que he estado… super mal.
Santiago: ¿Qué pasó? Espera cuéntamelo todo adentro.
Christian: Ok

Ambos pasan y se sientan en la cama de Santiago.
Christian: Lo que sucede es que… (no puede decir nada)
Santiago: ¿Jorge?
Christian: (se sorprende brevemente) sí.
Santiago: Bueno… de alguna forma sabía que terminaría mal, el chico estaba con ese tema de su relación, iba a ser bien difícil que algo saliera bueno de eso. Lo siento amigo, en serio, no me gusta verte así.
Christian: Es que no puedo creer que las cosas hayan terminado así.
Santiago: Despierta, el chico estaba en una relación de 4 años ¿qué esperabas?
Christian: …
Santiago: Bueno es que es así, no puedes luchar contra eso.
Christian: Pero es que Jorge…
Santiago: Jorge.. ¿qué?
Christian: En verdad lo sentí, o sea no puedo creer que a pesar de todo, haya decidido otra cosa.
Santiago: ¿Qué sentiste?
Christian: Su dolor, su sinceridad, se mostró tal cuál conmigo. Y yo también. Fue algo muy especial.
Santiago: Bueno fue bonito.
Christian: Si lo fue.
Santiago: ¿Entonces? La vida sigue.
Christian: No es tan fácil Santiago… No puedo dejar de pensar en eso, y hasta la forma en que lo corté.
Santiago: (se sorprende) ¿Tú… lo cortaste? Pensé que estabas en tu gloria con él.
Christian: Marcos… me comentó sobre lo que había decidido, y pues no quería verlo sufrir. Es difícil, y no podía soportar la situación de no saber más.
Santiago: ¿Marcos te dijo eso?
Christian: Si
Santiago: Debe haber sido difícil, pero hiciste lo correcto ¿por qué no viniste a verme?
Christian: En serio, no podía.
Santiago: Entiendo.
Christian: Lo que no entiendo… es por qué si hice lo correcto… me siento tan mal. Jorge realmente no está bien, o sea no puedo creer que mantenga una relación así, después de todo lo que le ha pasado. Fue difícil, pero trate de darle un consejo sincero, quería que se diera cuenta él.
Santiago: Bueno el chico no es tonto, debe haberlo visto.
Christian: Entonces ¿Por qué?
Santiago: Debe tener sus razones, las cuáles… no sabes. Deberías dejar de pensar tanto las cosas, eso normalmente te causa problemas.
Christian: ¿Si la pienso mucho no?
Santiago: Siii
Christian: Es que no puedo dejar de sentir que hay algo malo en todo esto.
Santiago: Las cosas no salieron como querías, pasa.
Christian: Me rehúso a ello. O sea si se que las cosas no salieron bien, todos cometimos un error en esto. Pero, si es que en verdad las cosas estuviesen bien, no me sentiría así.
Santiago: Entonces ¿qué planeas hacer? ¿Meterte en su relación?
Christian: No… no puedo hacer eso.
Santiago: Entonces déjalo en paz.
Christian: No puedo.
Santiago: El chico tomó una decisión.
Christian: Lo sé, lo hizo, pero aún así me niego a verlo. No puedo creer que después de todo esto, las cosas terminen así. Nunca… pude decirle lo que sentía. Tal vez… si no hubiese sido tan frío, o sea realmente me esmere en serlo, pero creo que no era para que pasaran así las cosas. No titubeé y le mostré un lado mío que ni yo conocía.
Santiago: ¿Te arrepientes?
Christian: No, creo que las cosas pasan por algo. Pero siento que le di la espalda, cuando más me necesitaba y eso me hace sentir peor.
Santiago: Bueno…
Christian: Debe haber algo que pueda hacer.
Santiago: No lo creo.
Christian: Santiago, sé que él ya está en una relación y no me meteré en eso, hallaré la forma, siendo yo, así cómo extrapole mi yo frío, extrapolaré mi lado emocional, sé que a algún sitio me debe llevar. Tengo esperanza, no, tengo fe que las cosas pueden ser de otra manera.
Santiago: (risas) Cuando no tú… te apoyo, alguien tiene que cuidarte para que no te hagas daño.
Christian: Ok, pensaré qué hacer y lo haré.

Marcos se reúne con Roberto.
Marcos: El plan fue todo un éxito. Jorge no sabrá nunca qué lo golpeó y bueno… Christian es solo cuestión de tiempo para que vuelva a verse con Gerardo.
Roberto: ¿Y qué de Runic?
Marcos: La voluntad de Christian está rota, no querrá hacer nada por un buen tiempo. Es más, haré un par de movidas adicionales para desmoronarlo completamente, pero eso ya es por puro placer personal.
Roberto: ¿Celebramos?
Marcos: ¡Obvio! Aunque hay algo de lo que debo advertirte.
Roberto: ¿Uh? ¿Qué cosa?
Marcos: En este tiempo con Christian, escucharlo hablar y todo. Me di cuenta que él realmente quiere a Jorge, y haría cualquier cosa por él, incluso poner sus emociones en segundo plano. Realmente lo quiere. Tú sabes bien cómo yo, que lo más impredecible son las emociones y si bien ahorita está bajo control porque desconfía de ellas, eso en algún momento volverá a salir.
Roberto: ¿Y? Ya será muy tarde para eso.
Marcos: Cierto. Otro detalle, eres consciente que nos encargamos de que ambos fuercen sus lados racionales y cierren los emotivos. Entonces, nada me asegura como ande Jorge realmente, eso lo manejas tú. Pero si él realmente se enamoró del chico, entonces estás metiéndote en una relación en dónde no hay amor, su corazón le pertenece a otro.
Roberto: ¿Amor? No me vengas con cojudeces, eso no existe ¿Acaso no estás satisfecho?
Marcos: Lo estoy, inclusive más de lo normal, salió todo mejor de lo que esperaba. Lo que no entiendo es ¿Por qué hacer esto? O sea sabes que no serás feliz con él nunca.
Roberto: ¿Feliz? Claro que seré feliz, estar con Jorge me hace feliz. No esperaba que Christian se entrometiera, tantos años de esfuerzo y tenía que interponerse en mi camino. Pero lo importante es que con esto ya lo saqué del mapa, para siempre.
Marcos ¿… en tu camino?
Roberto: Lo odio, odio que haya robado lo único que no puedo recuperar.
Marcos: No entiendo
Roberto: Tenías que ser rubia… Te explico, lo amo y nadie me quitará a Jorge ¡Nadie! Ni siquiera ese tal Christian, por más que se haya involucrado sentimentalmente, él seguirá conmigo. Todos estos años, me he encargado personalmente de que nadie se le acerque, nadie lo puede tener más que yo. Pero ese imbécil, se escabulló en mis narices e hizo de las suyas.
Marcos: Suena a que estás exagerando ¿Cómo puedes controlar lo que él sienta?
Roberto: Las emociones son lo único que no puede controlarse, por eso debo manipular el ambiente alrededor de él para que nadie que lo pueda dañar se le acercase ¿Acaso no te has dado cuenta de lo que hemos hecho? Hemos manipulado el entorno para que Christian y Jorge se separen, aunque eso no quite lo que ambos sientan el uno por el otro.
Marcos: (asombrado) ¿Desde hace cuánto estás manipulando los hechos?
Roberto: No sé, no lo recuerdo… Pero yo lo sigo queriendo y lo protegeré de todo mal, de toda persona que le pueda hacer daño. Para eso la única forma de hacerlo es que esté conmigo.
Marcos: ¿O sea que lo forzarás a estar contigo?
Roberto: Obvio que no, él hará su elección, como siempre. Pero en las circunstancias que yo escoja.
Marcos: (sorprendido) …
Roberto: Marcos, te crees todo un #dramaqueen pero lo cierto es que solo estás en pañales. Seré generoso y te daré una cátedra rápida acerca del mundo gay. Todas las personas son manipulables porque tienen vacíos que los hacen así. Entre los gays, donde solo hay discriminación, odio, celos, traición, hipocresía, promiscuidad hace toda esta labor posible. Si lo que describes es cierto, Christian está demostrando amor por Jorge. El problema con el amor es que es impredecible y puede causarle mucho daño, mientras esté conmigo estará a salvo, cuidaré sus emociones del daño que él le pueda hacer. Es más, tanto Jorge como Christian tienen un vacío ahora, por no poder estar con el otro, que podré usar para mantenerlos a distancia.
Marcos: ¿No estás siendo demasiado sobreprotector? No lo estás dejando vivir realmente.
Roberto: Yo solo cuidaré lo que quiero, nada le pasará mientras esté junto a mí.
Marcos: … ¿Entonces me manipulaste a mi también?
Roberto: Viniste en tu propia voluntad, buscabas ser una herramienta de la mía ¿o no?
Marcos: ¡Estás loco! Yo no quiero eso para mí.
Roberto: Es algo tarde
Marcos: No…
Roberto: Marcos, no está de más decirte. Tienes dos opciones: te vuelves mi súbdito o te destruyo.
Marcos: …Vendí mi alma.
Roberto: Hace rato.

Christian está caminando a su casa, triste, pensando las cosas, cuando de repente se choca con alguien. Christian está tan ensimismado que sigue caminando.
Gerardo: ¿Christian?
Christian: ¿Gerardo? ¿Qué haces por acá?
Gerardo: Vine por la iglesia de mi mamá, tu sabes, los domingos venimos por acá.
Christian: Cierto..
Gerardo: ¿Cómo has estado? No te he visto hace mucho.
Christian: Lo sé, he andado con muchas cosas en mi cabeza.
Gerardo: Jorge?
Christian: ¿Por qué todos saben qué tengo en mi cabeza?
Gerardo: (risas) Se te puede leer en la cara.
Christian: (risas)
Gerardo: Te conozco desde hace tiempo, no hemos estado dos años por las puras, sé cuando estás pensando en otras cosas o en otra persona.
Christian: Me conoces demasiado bien.
Gerardo: (se acerca) Oye mira yo sé que andas súper down con el tema de Jorge, pero tú sabes que siempre podrás contar conmigo. Eres todo para mí.
Christian: …
Gerardo: (avanza un poco más) Yo quiero que estés bien, te quiero sabes, no quiero verte lastimado, ni nada por nadie. Eres la persona que siempre he querido y quiero desde siempre, siempre, siempre me vas a tener, no importa lo que pase ¿Tú me quieres?
Christian: Sí te quiero.

Ambos se besan.

Runic: No seas un cacahuate

¿Ser o no ser?

Tocan la puerta del cuarto de Jorge.

Roberto: ¿Puedo pasar?
Jorge: Claro ¿Qué sucede?
Roberto: He venido porque quiero hablar contigo.
Jorge: Cuéntame.
Roberto: (Se sienta a su costado) He estado pensando las cosas y he sido un idiota, un estúpido, la forma en que te he tratado… ha sido terrible. He sido un insensible, he hecho cosas que nunca debí, sé que no es la primera vez que me equivoco, pero entiende sabes que el hombre tiene necesidades y pues fue eso: solo sexo. Hemos estado en break y es difícil mantenerse así. Pero sé que te he hecho daño y quiero enmendar las cosas.
Jorge: No es la primera vez que pasa, tienes un historial Roberto.
Roberto: Lo sé y te pido perdón. Quiero enmendar las cosas, no tirar todo el tiempo perdido. Creo que ambos no queremos terminar esto y si nos dimos un tiempo era para pensar las cosas, y la verdad es que me he desbandado en vez de realmente pensarlas. Pero ahora ya lo tengo claro, te quiero a ti en mi vida. Compartimos tantas cosas ¿qué haría yo sin ti? Eres la única persona que me entiende, la única persona con la que puedo ser quién soy realmente, con lo positivo y negativo.
Jorge: No es tan fácil ¿Cómo no estar seguro que no lo volverás a hacer?
Roberto: Perdóname, solo quiero enmendar lo que he hecho. El pasado nadie lo puede cambiar, pero podemos construir un mejor futuro. Sé que hay alguien en tu vida y lo respeto.
Jorge: ¿Sabes de Christian?
Roberto: Sí, pero descuida mira ambos hemos tomado diferentes acciones que han hecho nuestros días pasables, era obvio que buscarías afecto en otro lado y lo entiendo. Pero no podemos dejar que esto termine con lo que iniciamos hace cuatro años. Sigamos para adelante, yo mejoraré, seré una mejor pareja para ti. quiero que sepas que quiero darnos una nueva oportunidad. Quiero estar contigo nuevamente, te amo.
Jorge: Necesito pensarlo.

Christian en su cuarto está en la computadora, cuando se percata de una extraña publicación en el muro de Jorge.
Jorge: Estaré un tiempo lejos de Runic.

Christian está incrédulo, intenta escribirle algo, pero no recibe respuesta. Christian pasa días solo, pensando en Jorge, pensando en qué será de su vida. Encuentra la pela de ¿Bailamos? Le hace recordar interminables momentos junto a Jorge. Encuentra la película de Bob Esponja, su increíble buen humor. En su trabajo le dan un par de libros interesantes sobre cultura y política, se los guarda a Jorge. Mientras van transcurriendo los días, guarda la esperanza de que todo funcionará. Pero a medida que pasan los días, se siente cada vez más abandonado, dejado a su suerte, y todo ese cariño sin expresión lo tiene enfermo.
Jorge: Me fui a Macondo… (en red social Runic)

Christian lo interpreta como una señal, tiene un flashback de la vez que estuvo en la habitación de Jorge, entiende que es un mensaje para él. Pero al principio no sabe de qué trata. Christian quiere llamarlo a ver cómo está, planeando sorprenderlo con una rápida actuación telefónica: quiere aparentar estar llamando a Macondo y estar haciendo una investigación privada, buscando a un tal “Jorge”. Sin embargo algo lo detiene, al recordar la temática del libro de donde nace dicho pueblo: Cien años de soledad… al leer información en internet sobre el libro, comprende que Jorge está tomándose un tiempo de todo, lo sabe, lo intuye, sus mentes conectadas de alguna extraña conexión cósmica.

Marcos cita a Gerardo, se ven en Miraflores para tomarse un jugo.
Marcos: Al tiempo que no te veía ¿Cómo los viejos tiempos no?
Gerardo: Si pues, en realidad que sí ¿Y qué milagro? ¿Cómo así te animaste a verme?
Marcos: Quería hablarte de un tema algo delicado.
Gerardo: ¿Cuál?
Marcos: Christian
Gerardo: ¿Qué le sucede? ¿Está mal?
Marcos: No es para preocuparse, pero tú sabes que soy amigo de él y pues me ha contado todo lo que le está pasando.
Gerardo: ¿Con Jorge?
Marcos: ¿Lo sabes?
Gerardo: Bueno la gente comenta.
Marcos: Cierto, entiendo. Mira he sacado mis conclusiones a raíz de lo que el mismo Christian me ha contado, no te exaltes, pero lo que pasa es que no puede olvidarte.
Gerardo: ¿Uh? Pero o sea parece que las cosas con el chico están yendo bastante bien.
Marcos: ¿Por qué pensarías eso? El tipo se fue de viaje y lo ha dejado solo.
Gerardo: ¿¡Qué!?
Marcos: Jorge no merece a Christian, o sea tu sabes cómo son los chismes y al parecer el chico no es tan bueno cómo la gente imagina.
Gerardo: ¿Qué tipo de clase es?
Marcos: Dejémoslo en el tipo que nada que ver, y pues Christian está confundido. Tú sabes que lo está.
Gerardo: Bueno la idea es que aclare su mente solo.
Marcos: ¿No crees que necesite algo de ayuda?
Gerardo: Bueno…
Marcos: Christian es un poco complicado, siempre sintiendo cosas, es poco predecible y eso ya lo debes saber tú. Tú sabes manejar más tus emociones, entiendes mejor por lo que él está pasando, sabes la verdad.
Gerardo: Pero ¿Qué sugieres que haga?
Marcos: ¿Por qué no lo buscas? Pero no ahora, llámalo al final de la semana. Lo calmaré para que esté un poco más tranquilo ¿qué dices?
Gerardo: Bueno sería agradable verlo después de todo este tiempo.
Marcos: No lo dudes, aclararé sus ideas.

Al cuarto día, Christian se encuentra con Marcos y conversan. Marcos aprovecha la situación para que le cuente las cosas.
Christian: Hay tantas cosas que quiero demostrarle, materializar todo el cariño que siento por él, no aguanto todo este sufrimiento que me causa darle tiempo para que piense las cosas.
Marcos: Calma Chris, sé que es duro todo esto, pero realmente tienes que ponerte en pie y tomar una decisión. El tipo se fue y te dejó acá, tienes que pensar que tal vez no quiera regresar para estar contigo. O sea cómo te dije desde el inicio, el chico está en otra. Nunca debiste dejarte sentir tanto por Jorge.
Christian: (entre sollozos) ¿Por qué? ¿Y todo lo que vivimos?
Marcos: A veces pasan estas cosas ¿qué esperabas realmente de salir con alguien así? ¿con una relación tan tormentosa como la que tiene? Sabes que es probable que hayas sido uno más en su largo historial de inocentes que han caído presos de sus encantos.
Christian: … Jorge no es así
Marcos: Que te niegues a verlo, no lo hace menos real. Si su pareja es así ¿qué puedes esperar de él, realmente? Enfrenta la idea que Jorge ha estado en “eso” durante un tiempo prolongado, él no es la persona que fue.
Christian: Él no es así…
Marcos: Fácil viste ese lado que nadie ve, ese que él ha ocultado por tanto tiempo, que sin duda pensé que ya no tenía. (pausa) Pero eso se acabó, ya hablé con él y ya tomó una decisión con respecto a lo suyo…
Christian: (sorprendido) ¿Ya regresó de su viaje?
Marcos: Pues sí ¿no sabías? (pausa) Es muy difícil para mi decirte estas cosas, pero para bien o para mal, él ya escogió, y tiró para Roberto (Se le humedecen los ojos a Christian) Tienes que ser fuerte. O en serio le vas a mostrar este tú, lloroso, débil ¿Dónde está tu orgullo?
Christian: …
Marcos: Mira, tú mismo lo dijiste las cosas pasan por algo, es probable que esta situación es para hacerte más fuerte, y choques con la realidad. Las cosas no siempre se darán de la forma que quieres. No es el momento para sentirte mal, sino tomar una decisión racional y darle con todo, no te preocupes, estoy contigo.
Christian: (Se seca las lágrimas) Ok, eso haré. Si es que Jorge no quiere nada, entonces se lo haré más fácil. Lo terminaré de una vez por todas (respira hondo). Gracias Marcos.

Al día siguiente, queda con Jorge en verse, quedan verse en Starbucks. Christian lo espera, Jorge está nervioso, no sabe qué esperar, se tropieza al llegar con una señora. Christian lo mira, pero no reacciona, guarda muchos sentimientos en su ser, cómo para dejar que algo así lo desconcentre.

No puedo creer que se acabe de tropezar así ¡No! Debo mantenerme claro en mi objetivo, debo estar tranquilo y frío.

Christian: (extremadamente frío) Hola Jorge.
Jorge: (cálido) Hola Christian.
Christian: ¿Cómo estás?

Di algo, comienza tú, por favor, no quiero mandarte a la mierda ¡Dime algo!

Jorge: Bien, todo bien, he estado avanzando mi tesis y eso, ya sabes.
Christian: ¿Qué tal el viaje?

En serio ¿Eso es todo? Te estoy dando una oportunidad para hablar las cosas, decirme algo, que abras tu corazón y me digas si quiera qué pensaste, que concluiste.

Jorge: Estuve tranquilo, me ayudó a aclarar mi mente.
Christian: ¿Quieres decir algo más?
Jorge: Umm…
Christian: Doy por terminado todo.
Jorge: …
Christian: Mira, yo no puedo estar a la expectativa de las cosas, y la verdad es que estoy harto de todo esto. No quiero verte, ni saber de ti. Haz tu vida y déjame en paz, no quiero saber más de esto,  me ha lastimado lo suficiente.
Jorge: (sorprendido) Entiendo.
Christian: (pausa) Bueno, vamos.
Jorge: ¿A dónde?
Christian: Te voy a dejar al paradero.

Jorge percibe una mirada diferente en Christian. Christian jamás se había sentido así por alguien: no quiere dejarlo, pero esa sensación indescriptible es una mezcla de dolor y resentimiento. En el fondo se siente usado. Jorge enmudece tampoco dice nada, se para y es acompañado por Christian durante los próximos 10 minutos en completo silencio hasta el paradero, una tortura para el alma y corazón de ambos.

El Amor y la Muerte

El otro día me preguntaron si existiera una guerra entre la Muerte y el Amor ¿Quién ganaría?

El Amor y la Muerte existen porque existen personas libres de escoger. La Muerte es una entidad vacía, de oscuridad, quién solo puede quitar la esencia de las demás personas, todas sus emociones, su alma. El Amor es una entidad de luz que da y cosecha amor, éste sentimiento que materializa, en las personas, toda la gama de emociones.

Cuenta la leyenda que en un momento dado el Amor y la Muerte se encontraron, cómo si hubiese estado destinado a suceder. El Amor intentó enamorar a este curioso nuevo ser, sin embargo la Muerte fue rápida, sus celos por un ser tan perfecto fueron tan grandes que robó el alma del amor, dejándolo vacío: un cuerpo muerto, la luz se extinguió y el mundo entró en tinieblas. Pero, el amor no dejó de existir, sino llenó el vacío en la muerte dándole consciencia. La Muerte al seguir queriendo robar vacíos en la personas, lucha contra la consciencia que adquirió. Por otro lado, el cuerpo del Amor divaga por la oscuridad hasta que se encuentra con la Esperanza.

La Esperanza es una virtud que capacita al hombre para tener confianza y plena certeza de alcanzar sus metas. Por ende, el Amor y la Esperanza están hechos el uno para el otro, la Esperanza es la motivación perfecta, dado que es perpetua, para que el Amor materialice todo su ser y ambos alcancen su máxima expresión.

Cuando sucede dicho encuentro, los instintos del Amor endulzan la Esperanza, llegando al punto en dónde muestra su esencia. La Esperanza comparte al vacío su virtud, haciendo que el Amor inicie la búsqueda por volver a encontrar su esencia. Mientras que la Esperanza vuelve a iniciar su rumbo, esperando a que su contra parte vuelva a encontrarse.

El Amor está hecho para dar y cosechar amor, su cuerpo siguió actuando de esa misma manera, hasta que logró recuperar la luz que había perdido. Mientras que la Muerte por más que trató y trató no pudo darle fin al amor que había robado, pronto se dio cuenta que había hecho lo único que no podría destruir. La Muerte al darse cuenta de eso, deja de funcionar. Cuando esto sucede, la parte esencial del alma que robó del Amor regresa y este se renueva completamente, se regenera intacto. El Amor tiene la capacidad de regenerarse, por ende se hace más fuerte y en su camino le enseña a las demás personas a amar.

La Muerte al dejar de funcionar, vuelve a existir en otro ser. Si en algún momento la Muerte encuentra que ya no hay más vacíos en las personas, deja de existir. El Amor pues pasará a ser parte del común, disfrutando de todo el amor que cosecha, brillando por la eternidad.

La Muerte es resultado de la corrupción de la gente hasta el punto del no retorno, de entregarse a cambio de nada. Ésta siempre existirá, porque la mayoría de las personas seguirán recurriendo a ella, creyendo encontrar un camino fácil para el amor.

En este punto, solo faltará que el Amor y la Esperanza vuelvan a cruzar sus caminos, para compartir la felicidad que cada uno le aporta al otro.

Runic: ¿Bailamos?

Las horas se hacen largas cuando estás en el trabajo y quisieras estar en otro sitio.

Christian está en el trabajo, entra un rato a red social Runic en su hora de break y conversa con Jorge.
Christian: Hey escucha esta song, la escuche ahora que me levante.

Chris Brown ft. Justin Bieber – Next 2 You (LYRICS)

Jorge: Jijiji… como ves es un poquito anty-party-music
Christian: Hey, seee anti party music ¿Cómo estas?
Jorge: Yo bien, en mi casita. Llegue a mi jato… prendí un rato la compu para chismear los posts… y luego morí…
Christian: ¿Descansando? ¿O tomándote un break de preparar el tema para tu tesis?
Jorge: mmh, naa… preparando el tema. Ya tengo las áreas… un esbozo de los temas… pero me falta desarrollarlos.
Christian: Jajaja ¿a último minuto? ¿No tienes q mandarlo en una hora?
Jorge: No dice nada de la hora.
Christian: Ah Plop. Entonces era solo una hora tentativa que mencionaste. ¡¡Oye!! Pásate las canciones que me decías.
Jorge: En realidad debería entregarlo temprano para que no esté tan a la cola, pero me da flojera mal XD cuales canciones decía…
Christian: jajaja alguna de las tantas, chico atrapado en los ochenta.
Jorge: A ver… si nos ponemos ochenteros… esta de B52 puede ser… The B52’s – Rock Lobster

Christian: jajaja alucina que la escuche por primera vez en un comercial de Nickelodeon de Bob esponja, me imagino que la habrán escogido por el Krusty Krub xD ¿Has visto Bob esponja?
Jorge: De pronto te imagine cantando… “Soy un cacahuate, soy un cacahuate”… disfrazado de un maní gigante, jajaja
Christian: JAJAJAJAJA está paja  y cómo vas con la tesis, ¿sigues wevin?
Jorge: mmh… algo asiii… me pondré un deadline, sino no hare nada.
Christian: JAJAJA seee eso ayuda ¡Organízate pues! para que tanto ppt e impresiones si a la hora de la hora, no avanzas xD ¿o es que necesitas una motivación para terminar?
Jorge: jajajaa, creo q lo de la motivación para terminar serviría, aunque si tengo como que un castigo si no termino jajaa
Christian: mm ¿cual es el castigo?
Jorge: Que me dan cualquier tema que se les ocurra, lo que sí es trágico, porque después si no me interesa, da igual.
Christian: mm bueno para motivarte… y solo si terminas y mandas el mail… y recibo una copia oculta de que lo has hecho…Obtendrás una cita esta noche con el solicitado y súper ocupado Mr. Runic Jajaja
Jorge: Jajajaja… el ocupado Mr. Runic. jajaja…
Christian: Bueno ¿Qué dices? Señores esta oferta tiene caducidad de tiempo limitado
Jorge: mmh, pero no me convence… ya muy manoseado jajaja
Christian: jajajaja bueno dicen por ahí que le gusta alguien ¿quién será? el único que pudo robarle un beso diferente a cualquier otro que haya sentido, reitero ¿quién será el afortunado? ¿Te arriesgarás a saber tonight?
Jorge: jejejejejeje XD bueno… será motivo, jiji de conocer a ese misterioso señor
Christian: xD

Gerardo y Daniel se bajan del carro en el Parque Kennedy y caminan un rato.

Gerardo: Me da gusto que te hayas animado, la verdad que no me hubiese gustado ir solo.
Daniel: Claro, no te preocupes, aunque no te entendí muy bien ¿A dónde vamos? ¿Un conversatorio?
Gerardo: Si, es organizado por los miembros de Runic. Se reúnen cada semana para tocar diferentes temas de actualidad, se comparten experiencias de cada uno en relación con el tema a tratar. Por ejemplo, hablan de cómo salir del clóset, la promiscuidad, el sexo, etc.
Daniel: ¡Qué paja!
Gerardo: Sipo, Chris suele venir, dado que es el creador. Sin embargo, ha llegado a un punto en dónde anda un poco ocupado con su trabajo y ya no viene tan seguido, igual los miembros se encargan de mantenerlo a flote. Recuerdo que yo nunca pude venir porque estaba en el trabajo… después de eso siempre me iba a recoger…
Daniel: Umm no te vas a poner melancólico ¿no?
Gerardo: Noooo, es que siempre me había dado curiosidad venir, y como justo me pasaron la voz para un conversatorio y tenía el día libre, quise venir.
Daniel: ¿De qué trata el conversatorio de hoy?
Gerardo: “¿Existe el amor entre las parejas gays?”

Christian está esperando en el punto señalado, de pronto ve a lo lejos a Jorge acercándose. Su corazón comienza a latir más fuerte, una sensación extraña invade su ser y desprende una increíble sonrisa. Christian deja a Jorge acercarse, lo espera y disfruta cada paso que el da más cerca. Jorge llega al frente de él, lo mira con una carismática sonrisa y ambos se saludan con la mano.
Christian: Ahora ¿Cómo se supone que me cerciore de que has avanzado con tu tesis?
Jorge: Si quieres vamos a mi casa.
Christian: Emm… ya, está bien.
Jorge: ¿Qué tal tu día?
Christian: Bien, algo de estrés en el trabajo, pero ahora me siento más tranquilo. Qué jodido que sea día de semana y mañana también tenga que ir a trabajar.
Jorge: Pareciera que no te gusta mucho.
Christian: Es una experiencia diferente y me llama la atención, estoy aprendiendo nuevas cosas.
Jorge: Uuy, espero que no te estén enseñando “demasiadas” cosas.
Christian: ¿Qué hablas? (risas) ¡Sonso!

Jorge invita a pasar a Christian a su casa. Christian es guiado por un angosto pequeño corredor a unas escaleras, y suben juntos al tercer piso. Se cruzan en el camino con el primo de Jorge y sus amigos. Christian saluda. Finalmente, llegan al cuarto de Jorge. Al entrar Christian se siente maravillado por la variedad de cosas que encuentra ahí, el librero, la computadora, la cama, una máquina para hacer ejercicios, todos objetos que cuentan diferentes historias que él quisiera algún día conocer. De pronto, una gata sale de por debajo la cama y trata de escaparse del cuarto. Jorge la detiene.
Jorge: ¿A dónde crees que vas?
Christian: ¿Te gustan los gatos?
Jorge: Claro, son preciosos.
Christian: Ella es muy linda, aunque soy un chico más de perros.
Jorge: (risas) ¿ah sí? Un chico de perros.
Christian: (se ríe) No jodas. Creo que no tendría un gato de mascota (Se percata de una pizarra) ¿Es ella? (Jorge asiente) ¡Qué paja! ¡Se parece a Garfield!
Jorge: ¿Verdad no? Jajaja lo hizo Roberto.
Christian: ¡Que mostro!

Christian sigue explorando el cuarto. Jorge se sienta a observar los movimientos de Christian, él revisa la estantería de libros, encuentra ‘Cien Años de Soledad’ libro que le llama la atención. Jorge lo mira con detenimiento.
Christian: ¿Tienes ‘Cien Años de Soledad’? ¡Leí esto cuando estaba en el cole! Aunque nunca lo termine.
Jorge: (Risas) Yo nunca lo leí.
Christian: (Sonríe) ¡Plopazo! ¿En serio? (Jorge asiente) Deberías, es un muy buen libro, aunque a decir verdad no recuerdo mucho acerca de su contenido ¡Oye! ¡Ya! Muéstrame lo que has avanzado con tu tesis.
Jorge: Oki, siéntate.

Christian toma asiento junto a Jorge, él tiene una laptop que ha conectado a su televisor que usa cómo monitor. Jorge comienza a hablarle sobre su tesis. Christian lo escucha con atención, preguntándole cuando es necesario, haciendo pausas para entender. Se ríen juntos, Chrisitian bromea con él, Jorge se la devuelve. Ambos se divierten estando junto al otro, la presencia de ambos, los tranquiliza, los conecta, los hace sentir que quisieran robarle al tiempo unas horas más al día para que este nunca termine.

¿Existe el amor entre las parejas gay? El tema del enamoramiento es un tema muy controversial ¿Cuándo sientes de verdad por alguien? ¿Cuánto dura? Obviamente existen esas cosas que duran una sola noche, otras que duran días, semanas, meses, incluso años. Vivimos en una sociedad en donde el gay promedio que recién empieza a experimentar su sexualidad, tiende a explorar diferentes áreas de nuestro legado cultural: las disco, los chicos por internet  y los bares, pero también los saunas, baños hay de todo para todos. Por otro lado, lamentablemente en este mundo hay muchas personas malintencionadas que pueden hacerte mucho daño, como cualquier cosa es necesario que se cuiden  Pero así como puedes toparte con la persona más horrible, también puedes encontrar a esa persona que te puede cambiar el mundo y la que quieras conservar contigo. Estas personas aparecen cuando menos lo esperas….

Christian roza el pie de Jorge, Jorge se da cuenta.

Jorge: ¿Sabes? Me gusta el tango. (Jorge se para).
Christian: ¿En serio? (Christian va detrás de él y lo abraza)

Ambos al fin han roto las distancias y se encuentran, una vez más, unidos por lazos inmateriales. Jorge asiente.
Jorge: (susurra) El tango originalmente era entre hombres. Era un baile en donde se demostraba el poder que tenía uno sobre el otro.

Christian lo abraza con más fuerza. Jorge deja escapar una bocanada de aliento. En ese momento, Christian lo rodea y lo besa. Jorge se deja llevar, Christian lo empuja hacia la cama, ambos se desploman sobre ella. Él comienza a explorar el cuerpo cálido de la persona a la que sus sentimientos han guiado a que conozca. Desliza su mano por debajo de la camisa de Jorge, Jorge se ríe. De pronto, Christian se percata del punto débil de su presa y comienza a explotarla, comienza a recorrerlo de pies a cabezas con las manos, mientras va dejando al descubierto a Jorge, en su más humilde expresión física. De pronto, un cambio de roles y Jorge iguala el campo de juegos, arrancándole a Christian sus ataduras diurnas. Luego, un momento de silencio, ambos se exploran con la mirada, degustando cada imagen que sus ojos capturan.

El amor es relativo, pero para constituir algo con alguien es necesario sentir esa emoción indescriptible que llamamos enamorarnos, nos hace querer estar ahí para la otra persona, darle nuestro cariño, apoyarla no importa lo que suceda, es la motivación que inicia cualquier relación, compartir y experimentar cosas nuevas. Cuando uno se enamora, no hay vuelta atrás, tan solo adelante. Enamorarse es una aventura muy bonita, y compartirla con alguien que siente lo mismo que tu, lo hace inigualable.

Jorge: Espera… (Se para y prende el reproductor de música de su laptop. Se reproduce el video clip de Good Life de One Republic)

Christian: (Le sonríe) ¡Una de las canciones que te pase!
Jorge: ¿Una? Tengo todas.

Christian lo coge de la mano y lo jala a la cama nuevamente. Jorge se acurruca junto a Christian, éste lo abraza.
Jorge: ¿Tiene sentido la letra de esa canción?
Christian: La verdad que cuando la escogí, no había pensado el por qué, solo me hacía pensar en ti. Pero ahora que la escucho (se levanta un poco y busca el rostro de Jorge) significa la buena vida que me imagino podría tener junto a ti. This gotta be a good life.
Jorge: I say Oh, got this feeling that you can’t fight”.
Christian: Like this city is on fire tonight

Jorge: When you’re happy like a fool, let it take you over

ChristianWhen everything is out you gotta take it in
Jorge: Hopelessly. I’m taking a mental picture of you now
Christian: ‘Cause hopelessly. The hope is we have so much to feel good about
Christian y Jorge: This could really be a good life.

La canción termina.
Jorge: Christian… es tarde ¿Quieres quedarte a dormir?
Christian: Un poco tarde para preguntar, eso ya lo decidió la vida.

Jorge besa a Christian y con ese último beso robado, hacen el amor, como dos niños explorando lo que es el placer por primera vez.

Amanece, Christian se despierta por el celular que dejó como alarma, tiene abrazado a Jorge de espaldas, lo protege y lo cuida. Apaga el molesto celular, admira una última vez el cuerpo desnudo de su compañero y lo besa para despertarlo. Ambos sudorosos, se despiertan, es extraño no hace mucho calor y los cuerpos de ambos son friolentos. Es cómo si sus cuerpos al estar en contacto, se hubiesen recargado así mismos con mucha energía. Christian se extraña por eso, pero no le da muchas vueltas, solo hay una cosa en su mente y es irse a su casa para poder cambiarse e ir al trabajo. Jorge lo acompaña a tomar un taxi en medio de la oscuridad que se desvanece, los dos sonríen cómplices de la noche que se acaba. Pasa un taxi, Christian lo para, abraza a Jorge fuertemente, deseando que el tiempo se detenga y que jamás termine, que la vida no lo tenga que separar de la persona que quiere, sin embargo la separación es inminente. Christian sube al taxi y se aleja con una gran sonrisa en su rostro, el día aún no comienza y ya ha tenido el mejor día de toda su vida, uno que recordará mientras viva.

En otro lugar, Marcos y Roberto se miran. Tienen la computadora al frente.
Roberto: Debo admitir que es un plan exquisito. Todos los cabos están atados, ahora a ejecutar.
Marcos: (risas) Eres todo un estratega.

Runic: 69

Un capítulo controversial

Gerardo está revisando el grupo de Red Social Runic, y se da cuenta de cosas raras. Coge el teléfono y hace una llamada.
Gerardo: ¿Aló? ¿Christian?
Christian: ¿Gerardo? ¡Qué milagro que llames!
Gerardo: ¿Hay algo que quieras contarme?
Christian: ¿Contarte? ¿Qué cosa?
Gerardo: Nada, solo que vi unas cosas raras en Runic.
Christian: ¿En Runic?
Gerardo: Sí, tú sabes, la gente comenta…
Christian: ¿Qué dicen?
Gerardo: Qué te besaste con alguien en la fiesta en el departamento quemado ¿es cierto?
Christian: Pues… sí.
Gerardo: ¿Y porque no me contaste?
Christian: Pasó el sábado y pues solo ha sido eso.
Gerardo: ¿Seguro?
Christian: Seeee
Gerardo: Te conozco bien Christian ¿Te gusta el chico?
Christian: ¡Está con pareja!
Gerardo: Te pregunté si te gusta, no si está con pareja.
Christian: (no sabe qué decir)
Gerardo: Lo sabía, te gusta ¿no?
Christian: Un poco…
Gerardo: Pero… ¡me dijiste que esperarías!
Christian: Fue inesperado, estaba bailando con él y pues se dio.
Gerardo: Yo fui a esa fiesta.
Christian: ¿¡Estuviste en la fiesta del depa quemado!? No te vi.
Gerardo: Yo tampoco te vi, te fui a buscar porque me di cuenta que lo que estaba pasando con ese chico no era lo que yo quería. Lo hablamos, me darías tiempo para ver si el chico era lo que yo buscaba.
Christian: ¡No puedo creerlo!
Gerardo: Es la verdad, yo te fui a buscar al depa quemado porque quería arreglar las cosas, tú eres lo que yo quiero ¿Por qué no me esperaste?
Christian: ¡Yo sí te esperé!
Gerardo: (callado)
Christian: Yo sí te esperé Gerardo, pero lo que pasó con Jorge se dio, yo sin esperarlo. Y ahora me gusta Jorge.
Gerardo: ¡Pero solo ha sido un agarre! ¡Además no me dices que está con pareja!
Christian: Confiaré en mis instintos.
Gerardo: ¡Qué terco! ¡Pero date cuenta que eso no significa nada! Yo estoy aquí diciéndote que te amo.
Christian: Gerardo, así cómo te di tiempo, te pido lo mismo.
Gerardo: (pausa) ¿Hoy lo verás en la reunión de Runic?
Christian: Eso espero (pausa) ¿Gerardo?
Gerardo: Está bien, haz lo que quieras. Chau
Christian: Chau.

Gerardo cuelga el teléfono y revienta en llanto.

La noche se hace más penetrante, las luces de los postes callejeros aumentan el misterio de la dama de las tinieblas ¿La razón? Una fiesta temática en la casa de Santiago un chico de Runic, quién ha prestado su casa para la ocasión, una fiesta temática en honor de nuestra querida Amy Winehouse, que en paz descanse. Los trajes son variados, algunos músicos de jazz, otros con largas cabelleras que se menean en las luces de la fiesta. Marcos ha traído sus luces y con la ayuda de todos nosotros las hemos colgado en la pared: Runic, hemos escrito. Cuando cree la red social, no imaginé este momento, el primer evento que organizamos como grupo, y el inicio de muchos más. Decidí ir de un magnate del jazz, compré una gorra para la ocasión, estoy impaciente, a pesar de todo cuento con mis amigos, la fiesta está encaminada, los tragos no escasean, solo faltas tú, Jorge.


 Marcos se le acerca a Christian por detrás y lo abraza.
Christian: ¿Marcos? (lo empuja) ¿Qué te sucede?
Marcos: Solo quería abrazarte
Christian: (siente el aroma en su aliento) ¿Has estado tomando?
Marcos: Solo un poquitito.
Christian: Te has excedido.
Marcos: No nada que ver, estoy bien.

Marcos trata de cogerse de un mueble pero fracasa, se cae sobre el piso.
Christian: ¡Santiago! Ven ayúdame.
Santiago: ¡Voy!

Santiago y Christian recogen a Marcos del piso y lo llevan a un mueble.
Christian: ¿Y ahora? Así no se puede quedar acá
Santiago: Podemos dejarlo en mi cama
Christian: ¿Seguro?
Santiago: Claro, ni modo que se quede acá haciendo escandalo.
Christian: Gracias Santiago, no entiendo cómo puede haber terminado así, es administrador de Runic.
Santiago: No te preocupes, a todos nos pasa alguna vez ¿Te ayudo?
Christian: Porfa, gracias.

Ambos cargan a Marcos y lo llevan al cuarto de Santiago. Santiago coge un tacho de basura.
Santiago: Por si arroja.
Christian: Me quedaré un rato con él, hasta que se le pase un poco.
Santiago: Ok, cuidaré que las cosas no se salgan de control allá afuera.
Christian: Gracias, Santiago,eres lo máximo.
Santiago: No te preocupes, él te necesita más por ahora.

Christian se sienta al costado de Marcos.
Marcos: ¿Christian?
Christian: Sí soy yo ¿Cómo te sientes?
Marcos: Bien, estoy bien.
Christian: (risas) Bueno me imagino que te sientes mejor, porque “bien” lo dudo mucho.
Marcos: Aahhh…
Christian: Descansa, estaré contigo hasta que se te pase.
Marcos: Gracias.
Christian: No te preocupes, oye pero ¿qué fue? No debiste haber tomado tanto.
Marcos: Lo sé, es que…
Christian: ¿Qué?
Marcos: Christian me gustas.
Christian: (se sorprende)
Marcos: Christian eres muy lindo, eres atractivo, a la gente le caes bien, y pues estoy loco por ti.
Christian: Marcos… yo…
Marcos: Sé que lo que ha pasado con Jorge te ha movido un poco, pero mírame estoy siendo sincero, mis sentimientos por ti lo son todo.
Christian: Marcos no bromees, debe ser el trago.
Marcos: Los borrachos siempre dicen la verdad.
Christian: …
Marcos: Yo te quiero, y Jorge no te merece.
Christian: Eso no lo sabes.
Marcos: Yo sé, yo siento y no importa lo que hagas, eso no cambiará lo que siento por ti o lo que tu sientes por mi.
Christian: ¿uh?
Marcos: ¿Crees que no me he dado cuenta? Te gusto.
Christian: Eso no lo sabes…
Marcos: Claro que sí, la forma en que tus ojos se pierden con los míos, debí actuar más rápido y siento que te pierdo.
Christian: Nunca vas a perderme como tu amigo.
Marcos: ¿No entiendes? Yo te quiero a ti.
Christian: Marcos, esto no puede ser. Sabes lo que siento por Jorge, no lo hagas más difícil.
Marcos: ¿Jorge? Eso desde hace una semana, dime ¿Qué pasaba antes?
Christian: Marcos…
Marcos: ¿Qué pasaba?
Christian: Nunca sentí algo más que una amistad por ti. Jorge es a quién yo quiero ¿me entiendes?
Marcos: Pero ¿Qué puedo hacer para demostrarte lo que siento?
Christian: Lo siento, pero nada.
Marcos: Pero… es que… tu me gustas (comienza a lagrimear) Daría cualquier cosa por ti, incluyendo mi vida.
Christian: (lo abraza): Te aconsejo cómo el amigo que aún tienes, para que haya amor, pues tiene que ser mutuo, no lo confundas con una obsesión. Marcos, sé que puede ser duro, pero siempre me tendrás cómo amigo. Eres una persona en verdad genial. Por más, que te alejes, después de todo esto, lo entenderé. Pero guardaré siempre lo bueno en ti.

Santiago interrumpe en la habitación.
Santiago: Oye Chris.. (mira) ¿Interrumpo algo?
Christian: No nada, estamos bien ¿Pasa algo?
Santiago: Jorge ya está aquí.
Marcos: …
Christian: Ahora voy.

Santiago asiente y se retira.
Marcos: No vayas.
Christian: (pausa) Sabes lo mucho que me gusta Jorge, no puedo dejar pasar esta oportunidad.
Marcos: (llora)
Christian: Todo estará bien Marcos.

Christian se para.
Marcos: ¡Nunca me quisiste de verdad!
Christian: (pausa) …

Christian sale de la habitación entra al pasillo. Se topa con Santiago.
Santiago: Christian no soy ciego ¿Por qué Marcos está llorando?
Christian: …

Por otro lado, Gerardo y Daniel se encuentran en un parque.
Gerardo: Gracias por venir Daniel, en serio.
Daniel: No te preocupes, cuando te escuché por teléfono fue too much ¿Llorabas? ¿Por qué? ¿qué pasó?
Gerardo: Hablé con Christian.
Daniel: ¿¡Qué!? ¿Cómo así?
Gerardo: Lo llamé.
Daniel: Y ¿Qué te dijo?
Gerardo: (pausa) Me dijo que está enamorado de otro pata (lagrimea)
Daniel: (Lo abraza) ¿Qué pasó?
Gerardo: Él me había dicho que me esperaría.
Daniel: ¿Esperarte?
Gerardo: Sí… lo que pasa es que yo conocí a un chico en este poco tiempo después de que termine con Christian, y me enamoré, luego vino Christian y dijo que aun sentía cosas por mi. Pero yo ya estaba en otra cosa con este pata. Igual lo pensé, y pues me di cuenta que este chico no era lo que quería sino a Christian. Y cuando por fin la tengo clara, sucede esto.
Daniel: Pero no entiendo, a Christian ¿le sigues gustando?
Gerardo: Sí
Daniel: Mm yo tampoco entiendo ¿Está enamorado?
Gerardo: Bueno dice que le gusta.
Daniel: Pero como dices puede que sea solo un gusto entonces, no deberías preocuparte.
Gerardo: Mm ¿tu crees?
Daniel: Pues sí, si el te quiere en verdad no importa lo que suceda o las personas que le gusten, esos son solo gustos, si te ama, al final se dará cuenta de ello y te buscará, no importa lo que suceda. Así cómo te pasó a ti, tu también te diste cuenta de que lo que buscabas era a él. Esto solo es una piedra en el camino.
Gerardo: Si en verdad me ama no importa lo que suceda, siempre será así…
Daniel: Exacto
Gerardo: Gracias Daniel, me siento mejor.
Daniel: No te preocupes Gerardo, somos amigos ¿recuerdas? Para eso estamos.
Gerardo: Cierto.
Daniel: Anda vamos a comer algo en el Mc Donald’s.
Gerardo: Oka.

De regreso en la casa de Santiago, Christian está sentado con frío, Santiago lo escucha recostado contra la pared del patio, debido al frío la gente se ha quedado adentro.
Santiago: ¡No puedo creerlo! Todo lo que me cuentas parece tan irreal.
Christian: Lo sé, parece tan irreal.
Santiago: ¿Qué pensabas cuando le dijiste a Gerardo que te espere?
Christian: Mis sentimientos eran sinceros, de verdad lo quería.
Santiago: Entonces ¿qué pasó? ¿Por qué no lo esperaste?
Christian: No es que no lo haya esperado. Es solo que en este tiempo solo, los sentimientos que tenía por Jorge pues fueron creciendo, el tiempo no espera. Se dio el momento con Jorge…
Santiago: Vaya momento…
Christian: Bueno no fue el mejor de todos… pero fue un momento y ahora lo que siento es innegable.
Santiago: Entonces ya no lo esperaste realmente por esa razón.
Christian: Sí.
Santiago: Qué hardcore ¿Y que hay de Marcos?
Christian: A Marcos siempre lo voy a ver cómo un buen amigo, en este tiempo lo he conocido y pues no es mala persona.
Santiago: Oye Chris, no tienes porque sentirte mal por ellos.
Christian: Igual jode. (lo mira) Eres la primera persona a la que le cuento esto.
Santiago: (sonríe y piensa su respuesta) ¡Ya! Basta de sentirte mal, es “LA” fiesta de Runic y tú no puedes estar así. Además, hay un chico allá adentro que muere por ti y tienes que ir por él, lávate la cara y haz lo que viniste a hacer.
Christian: ¿Tú crees?
Santiago: Tienes algo acá, espera (le saca una pestaña suelta del rostro a Chris, la pone en su dedo y lo junta con el de él) Pide un deseo.
Christian: Listo

Santiago remueve su dedo, la pestaña se ha pegado en el dedo de Christian.
Santiago: Se cumplirá (sonríe).
Christian: (sonríe) Gracias (se abrazan).

Jorge se encuentra conversando en la cocina en un grupo de gente.
Christian: Hola Jorge
Jorge: (se sorprende) Hola Chris, disculpa la demora.
Christian: ¿Llegaste normal?
Jorge: (risas) Justo me encontré con la mamá de Santiago y ella me trajo, así que no hubo mayor problema. La casa está bien metida ¿no?
Christian: Sí, bueno un poco, cómo no hay números claros, mejor citamos a la gente en la avenida. Y de ahí los vamos a recoger. Oye ¿ya viste el Runic escrita con luces de navidad azules?
Jorge: Claro, está bravazo ¿Fue difícil ponerlo?
Christian: Un poco, nos tomó un tiempo colocarlo. Es más, no le digas a nadie pero creo que eso va a dejar marca.
Jorge: ¿¡Dejar marca!?
Christian: Sí es que lo hemos puesto con masking tape y pues, verás, tratamos de reacomodarlo, pero la pintura se salió.
Jorge: (risas) Bueno ya fue.
Christian: Bueno sí, tienes razón. Al menos por ahora (risas)

Y se quedaron viéndose como si el tiempo se hubiese detenido, cómo si las luces parpadeantes de la casa se hubieses vuelto una bomba de tiempo, una bomba de sensaciones y emociones. Alimentada por el feeling que conecta a dos almas en juego,  la misma razón que alguna vez recorrió sus cuerpos una semana atrás.
Christian: Bailemos Jorge, solos tú y yo.
Jorge: (asiente)

Christian lo coge de la mano y lo jala a la pista de baile, Jorge ya está hechizado. Marcos sale de la habitación en donde ha estado, se sienta a un costado a observar la escena con una mirada de pocos amigos, lo invitan a bailar, pero este lo rechaza, su mirada ha cambiado totalmente, mira con furia, saca su celular y comienza a tomar fotos. Santiago que estaba llevando unos tragos, se detiene, hipnotizado por el acontecimiento.

Y ante la mirada de todos los presentes, Christian jaló a Jorge a la mitad de la pista de baile en el punto de dónde todos pudiesen ser contagiados de la anestesia que provoca estar con la persona que sientes estás destinada a conocer.

Christian y Jorge se besan. Una persona recibe las fotos tomadas por Marcos.

Todos los presentes y hasta la noche misma, se volvieron cómplices de las estrellas más cálidas que hayas visto en el firmamento de aquella noche de invierno ¿Qué desencadenarán los hechos de esta noche? Chris, cuidado con Marquitos, este chico es de armas tomar.

Comienza a amanecer en la casa de Santiago.
Santiago: Ya dentro de poco amanecerá, si quieren quedarse normal por mí.

Jorge mira a Christian.
Jorge: ¿Te quedarás?
Christian: Para amanecer contigo (sonríe)

Jorge se siente feliz, una extraña sensación que recorre su cuerpo, lo hace sentirse protegido.
Christian: ¿Me acompañas al cuarto? Sacaré mi saco, hace frío como para dormir así.
Jorge: Vale

Ambos se escabullen al cuarto, aun en la oscuridad, notan que hay muchas personas durmiendo allí.
Jorge: (susurra) Parece que el cuarto está lleno…

Christian le roba un beso a Jorge. Se abrazan y comienzan a besarse.
Santiago: (interrumpe en la habitación)…

Christian y Jorge se separan y sonríen. Santiago se hace el loco.
Santiago: Chicos ya no tengo sábanas, disculpen.
Christian: No te preocupes, ya nos arreglaremos.

Christian y Jorge salen a la sala, muchos chicos ya están buscando donde acobijarse por la noche. Jorge coge una silla, Chris lo sigue. Chris termina juntando un par de muebles. Santiago acomoda unas sillas frente a Christian y Jorge se echa. Jorge es friolento y muere de frío. Christian se saca el saco y abriga sus piernas, se saca la chalina y abriga sus manos. Se duermen un rato.

Marcos que también se ha quedado a dormir, está pendiente de lo que está pasando, a escondidas.

Christian se levanta,  va a buscar una colcha en donde ambos puedan abrigarse y regresa, se acuesta boca abajo con respecto a Jorge. Una vez cubiertos bajo las sábanas, Jorge le agarra la mano a Christian, Christian se acurruca junto a Jorge. Se miran, se sonríen. Juegan con sus dedos, en poco tiempo están usando la boca para darse cariño en las manos del otro, es excitante. Finalmente, no aguantan más, se acercan y se besan. Sus labios chocan como mil estrellas, muestran su afecto sincero.

Marcos nota todo el movimiento, aprovecha el momento, toma una fotografía y lo titula el “69”.

Más tarde esa mañana, los chicos se despiden de Santiago.
Jorge: Gracias por todo Santiago, en realidad la fiesta ha sido un éxito.
Christian: Si, realmente es un primer paso para Runic.
Santiago: (risas) ¿Sólo para eso?

Ambos se quedan callados. Todos se ríen.
Christian: ¿y Marcos?
Santiago: Se fue más temprano.
Christian: ¿Qué sí? Espero esté bien.
Santiago: No te preocupes, estaba bastante consciente.
Christian: Oh, ok.

Ambos se despiden y comienzan a caminar.
Christian: Oye Jorge ¿podemos conversar un rato? Quiero hablar de todo lo que está pasando…
Jorge: Oh Claro.
Christian: Ve, vamos a un lugar más tranquilo.

En otro lugar, en la sala de una casa bien acomodada. Dos personas discuten sobre el futuro de sus andadas.

Marcos: ¿Y te gustaron las fotos?
Roberto: …
Marcos: Ese 69 estuvo demasiado bueno.
Roberto: Debo admitir que deberías considerar una carrera como Paparazzi
Marcos: Lo sé, siempre se me han dado bien los escándalos, es parte de lo que soy un #DramaQueen.
Roberto: (risas) Claro, eres famoso en twitter. La gente te conoce. Ahora dime ¿por qué has venido?
Marcos: No es obvio, creo que tenemos a alguien a quién ambos tenemos interés en destruir.
Roberto: (risas) No es que quiera subestimarte, pero ¿en serio crees que puedes ayudarme?
Marcos: Me necesitas, por más que quieras, no conoces a Christian, sus debilidades y sus puntos fuertes. Él me considera un buen amigo, yo ya estoy dentro ¿Tú qué esperas lograr solo?
Roberto: Sigue hablando.
Marcos: Yo te propongo un pacto de perras.
Roberto: (risas) Marcos debo admitir eres todo un personaje.
Marcos: Gracias ¿Tenemos un trato?
Roberto: Sabes lo que quiero y mis motivos son claros para ti ¿Cuáles son los tuyos?
Marcos: (con ira) Ese player jugó con mis sentimientos y ahora me las va a pagar (recuperando la compostura) Tan sencillo como eso ¿aceptas?

Marcos le extiende la mano a Roberto. Roberto acepta el trato.
Marcos: Los dos unidos para destruir a Runic y al maldito de Christian.
Roberto: (risas) Mucho drama para mí, sin embargo debo admitir esto realmente suena interesante.

Jorge y Christian se sientan en el césped de un parque a conversar.
Christian: No sé por dónde empezar.
Jorge: Tranquilo, sabes que puedes decirme.
Christian: Estoy preocupado, sobre todo, o sea cómo esto puede afectar nuestra imagen, reputación… estamos jugando con fuego.
Jorge: Tienes razón, la verdad es que no he pensado mucho en eso.
Christian: Tiene sentido, las cosas han pasado muy rápido como para que lo hayas hecho…
Jorge: …
Christian: En la vida uno comete muchos errores, yo los he cometido. No siempre es fácil decirle la verdad a alguien, por ejemplo a mi ex nunca le pude confesar todas las cosas que sentía que me llevaron a terminar la relación, no fui del todo sincero al final, porque no quería lastimarlo. Con situaciones así es que uno cambia, he cargado con eso por un tiempo y me alegra ya no seguir con eso, es lo peor que uno puede hacer. Quiero empezar bien, cuidar lo que tengo, ya no quiero seguir cometiendo errores.
Jorge: Con Roberto… sé que se ha equivocado. Estamos en break y todo, y aun así no lo entiendo no es fácil enterarse de algunas cosas. ¿Tú crees que debería perdonarlo?
Christian: (le cuesta tratar este tema sabiendo lo que siente por Jorge) Yo no puedo decirte qué hacer…
Jorge: No es la primera vez que se equivoca, o sea hemos tenido una relación larga y han pasado tantas cosas…
Christian: (forzándolo) Pero si lo has perdonado antes ¿por qué no hacerlo ahora?
Jorge: Es que ya no confío en él.
Christian: Una relación se basa en confianza ¿cómo podrías estar con alguien así? O sea si uno quiere su relación, no va y la destruye de esa forma.
Jorge: …
Christian: Mira, todos nos equivocamos, pero esos errores son indicadores de lo que una persona siente realmente.
Jorge: Pasaron cosas hasta con nuestros amigos más cercanos…
Christian: Jorge tú vales más que eso. Pero tampoco puedes pedir más, o sea él lo hizo con extraños, lo dejaste pasar; con amigos y lo dejaste pasar… ¿Cómo puedes pedir más? ¿Cuando tú ni siquiera te respetas a ti mismo?
Jorge: …
Christian: Tú no lo quieres realmente.
Jorge: ¿Ah?
Christian: Nada, solo que tienes que pensarlo bien. Yo quiero empezar de nuevo y dar lo mejor de mí, de alguna manera no equivocarme en las mismas cosas, una vez que se han roto o pasado ciertos límites las cosas nunca serán iguales. Mira… Gerardo me dijo que quiere regresar conmigo, pero yo sé que hay cosas que debilitaron la relación, en cierto sentido mi forma de ser puede ser un poco complicada, dejé que él me celara mucho y eso deterioró la confianza que me tenía. Gerardo se volvió muy absorbente, celoso, demasiado sobreprotector, en otras palabras se volvió stalker. Que ya no tengamos un círculo de amigos de confianza en común y que me haya equivocado con algunas otras cosas, provocaron que ya no sienta lo mismo por él. Dejó de ser una inspiración para mí. Yo busco alguien que me motive a ser mejor, a explorar nuevas cosas, pero con un sentido positivo. Quiero cultivar una relación que me vuelva emprendedor, que me dé fuerzas de seguir adelante.

Jorge escucha con atención.
Jorge: (mira la hora) Se hace tarde, tengo que ir avanzar mi tesis.
Christian: Vale, te embarco.

Christian lo acompaña a que tome su carro. Se dan la mano, sonríen. Jorge se sube al carro. Christian lo observa alejarse.

Runic: T.G.I.F.

Thank God It’s Friday

Muchas veces creemos saberlo todo, pero hay cosas que nadie puede predecir que sucedan, nadie se las espera o tal vez simplemente cosas que uno se niega a ver. Cosas que suceden en una fiesta, en un auto o hasta en el mismo lugar al que muchos llamamos ‘hogar’.

Daniel baja del auto de Gerardo, se abraza a sí mismo y camina con pasos vacilantes a la entrada de su casa, toca el timbre, la puerta se abre. Daniel se despide de Gerardo, Daniel entra. Mientras tanto, Christian y Marco caminan por unas calles.

Christian: Tranquilo Marco, Daniel ya debe estar en tu casa.
Marcos: Lo sé, eso me temo.
Christian: ¿Por qué lo dices?
Marcos: Tú no conoces cómo es nuestro padre.
Christian: ¿Qué hay con él?
Marcos: Es una persona… digamos que tiene un carácter muy fuerte.
Christian: ¿Carácter fuerte?
Marcos: En verdad eso es decir poco, nuestro padre puede ser… violento
Christian: ¿¡Qué!?
Marcos: Es por eso que ya no aguantaba vivir con mi familia, tenía que escapar de ese lugar, y pues tuve la suerte de que me dejaran quedarme a dormir en el estudio.
Christian: O sea crees que…
Marcos: Sé que es así. Daniel no la debe estar pasando muy bien. A nuestro padre no le gusta que salgamos de la casa.
Christian: ¿Y por qué lo llevaste a la reu?
Marcos: El me insistió, tenía muchas ganas de ir a un tono Runic, después de lo que le he contado.
Christian: Pero no recuerdo que lo hayas estado cuidando
Marcos: Él se sabe cuidar solo, es muy independiente, confieso que hasta más que yo.
Christian: Igual debiste ser más responsable y no dejarlo ir.
Marcos: Está lo bastante grande como para tomar sus propias decisiones, aunque igual no puedo evitar sentirme preocupado.
Christian: Lo que tu papá hace no está bien.
Marcos: Es mi familia (mira fijamente a Christian).
Christian: Pero…
Marcos: Déjalo ahí.

Christian se calla por un momento, llegan a la puerta de la casa de Marcos.
Christian: Deberías llamarlo para saber cómo está.
Marcos: No es un buen día para ello, no quiero cruzarme con mi padre. Lo iré a visitar durante la semana.

Es lunes por la noche, Jorge mira la hora en su computadora portátil. Espera y espera. Pasan las horas. Se echa en su cama, se va quedando dormido, cuando siente unos pasos afuera de su habitación.

Roberto: ¿Jorge? ¿Sigues despierto? (abre la puerta)
Jorge: ¿Qué hora es?
Roberto: Discúlpame mi amor, tu sabes cómo es marketing no tiene horarios.
Jorge: Ya olvídalo no importa ¿cómo te fue?
Roberto: Bien, todo tranquilo, voy a darme un ducha.
Jorge: ¿Tan tarde? Mejor ven y acuéstate conmigo.
Roberto: ¿Sudoroso y apestoso? Ni fregando, me ducho al toque.
Jorge: Bueno cómo quieras.

Jorge se arropa con las sábanas. Roberto se quita la ropa y se mete al baño. Jorge no puede evitar ver la ropa tirada en el suelo, con un gran esfuerzo, se levanta y la recoge, la dobla. Jorge se percata de un extraño aroma proveniente de la ropa. Huele con más detenimiento, luego junta la ropa y la deja a un costado y se vuelve a acostar. Roberto sale al poco rato, se pone un polo y un short y se echa con Jorge.
Jorge: ¿A dónde fuiste hoy?
Roberto: ¿uh? Vengo del trabajo ya te dije.
Jorge: ¿No fuiste a ninguna otra parte?
Roberto: No ¿Por qué preguntas?
Jorge: Por nada
Roberto: Cuéntame, no me vengas con que de nuevo no me quieres decir.
Jorge: ¿En verdad quieres saber qué pienso?
Roberto: Pero claro.
Jorge: Que eres el mejor enamorado del mundo
Roberto: ¿uh?
Jorge: Sino fueses así, no podría estar contigo.

Marco busca a Daniel, para poder disculparse por no haberlo podido cuidar apropiadamente, dado que fue por su invitación que Daniel fuese a la fiesta.
Marcos: ¿Daniel? (toca a la puerta y entra al cuarto de Daniel)

Daniel se encuentra echado boca abajo en su cama
Daniel: ¿Qué quieres Marcos?
Marcos: Pasé por la casa y quería ver cómo estabas.
Daniel: Sólo déjame en paz.
Marcos: (Se sienta en la cama, Daniel le da la espalda) Me preocupas ¿sabes?
Daniel: …
Marcos: Mira sé que fuiste a la fiesta conmigo porque tú quisiste.
Daniel: No es tu culpa.
Marcos: Igual me siento responsable por tu seguridad, soy tu hermano mayor.

Daniel se da la vuelta y lo mira a la cara, Marcos observa un hematoma en el rostro de Daniel.
Marcos: ¿Qué pasó?
Daniel: Tú sabes
Marcos: ¡Mierda! ¿Qué fue?
Daniel: Ya sabes, conoces a nuestro padre demasiado bien.
Marcos: Pero ésta vez se le pasó la raya.
Daniel: Es el precio de la libertad
Marcos: …
Daniel: Mira Marcos, yo sé que al ya no vivir en esta casa, varias cosas en tu vida han cambiado, y para ti puede parecerte súper hardcore éstas cosas, pero para mí esto no es nada. En un par de días ya no tendré nada y mi vida seguirá su rumbo.
Marcos: ¿Hermano has considerado mudarte conmigo?
Daniel: ¿Mudarme contigo? Tu caso es especial, pero que me dejen ir a mí también está bien difícil. Ellos saben de ti y eso hizo intolerable la vida en casa para nuestro padre.
Marcos: Sé sus motivos, pero igual podría hablar con él.
Daniel: ¿Hablar con él? Él no escucha razones.
Marcos: Hermano, no sé qué haré pero no dejaré que te quedes acá por mucho tiempo ¿me escuchas?
Daniel: Estoy al frente tuyo, te escucho. No es por nada pero ahorita dependes del trabajo de nuestros padres, si te fueras sería algo bien estúpido. Tienes una carrera brillante para que la cedas en este tipo de cosas.
Marcos: (lo mira a los ojos fijamente) Te sacaré de aquí.

De pronto, se escucha un ringtone. Daniel busca su celular, lo mira y deja de timbrar.
Daniel: Rayos
Marcos: ¿Quién era?
Daniel: Un chico que conocí en  el depa quemado.
Marcos: OMG Dan y ¿qué tal?
Daniel: Bien, es normal.
Marcos: ¿Normal? Pero ¿Qué pasó?
Daniel: Nada, no lo recuerdo bien. Cuando llegamos, ¿Recuerdas que tú te perdiste con tu “amigo” Christian?
Marcos: Jeje sí.
Daniel: Bueno… recuerdo haber tomado un par de tragos, pero la verdad no recuerdo mucho de lo que sucedió esa noche
Marcos: ¡Te emborrachaste!
Daniel: …
Marcos: Pero tú siempre te cuidas
Daniel: Sí, bueno es que… No sé creo que fue el momento.
Marcos: Pero… no habrá pasado algo.
Daniel: ¡No definitivamente no tuve algo con alguien!
Marcos: ¿Cómo estás tan seguro?
Daniel: Marcos yo no soy como tú.
Marcos: (se sorprende)
Daniel: Mira lo único que pasó es que me vio en mal estado y me acompañó hasta que amaneció.
Marcos: Ah ok, pero entonces… ¿saldrás con él?
Daniel: ¿¡Cómo se te ocurre!?
Marcos: Bueno… es solo una sugerencia, además no fui yo el que insistió en ir a la fiesta.
Daniel: (Se sorprende)
Marcos: Jajajajaja, no te preocupes no diré nada. Oye ¿te cuento qué tal me fue?
Daniel: ¿Con Christian?
Marcos: Claro
Daniel: No me digas que…
Marcos: No… aún no, peeeero ¡dormimos en la misma cama!
Daniel: Mierda
Marcos: Sí, jajaja para que veas
Daniel: No te puedo creer, pero espera ¿no pasó nada?
Marcos: No… bueno él estaba un poco mareado la noche anterior y se recostó conmigo.
Daniel: Pero y en la mañana ¿qué te dijo?
Marcos: Fue un poco extraño pero no me dijo nada.
Daniel: ¿Extraño?
Marcos: Sí, lo que pasa es que cuando se levantó, nos miramos un rataso.
Daniel: ¿Pero eso es bueno, no?
Marcos: Sí, pero de ahí se levantó de repente.
Daniel: Mm… y ¿no dijo nada más?
Marcos: No, me dijo para comer algo.
Daniel: Fácil es un poco tímido.
Marcos: Tal vez…
Daniel: ¿Pasa algo hermano?
Marcos: Mm nada, solo que durante la fiesta pasó algo entre Christian y un pata.
Daniel: ¿Un X?
Marcos: No, es un chico que lo ha estado ayudando con Runic, la red social a dónde te invite ¿recuerdas?
Daniel: Claro, es un exitaso.
Marcos: Bueno, este chico tiene pareja.
Daniel: Ay, entonces eso solo puede ser cosa de una noche.
Marcos: Eso es lo que le dije a Christian, espero que se dé cuenta.
Daniel: No te preocupes que ya se le pasara, ya verás.
Marcos: Eso espero.
Daniel: Y ¿Por qué no lo llamas y ves cómo está? A lo mejor tiene ganas de salir.
Marcos: ¿Tú crees?
Daniel: No pierdes nada intentando.
Marcos: Está bien.

Marcos saca su celular y llama a Christian.
Marcos: Hola Christian ¿cómo estás? Yo bien acá con Daniel, oye me preguntaba si tienes planes más tarde. Oye pero salgamos pues. ¡Ya! Entonces nos vemos en el Kennedy a las 5 para tomarnos algo. Ya listo. Hablamos, chau.
Daniel: Te veo feliz.
Marcos: Obvio, bueno me voy retirando hermanito, tengo que alistarme para más tarde y las personas como tu deben de dejar de pensar tanto las cosas.
Daniel: ¡Qué liberal! (risas) pásala bonito.
Marcos: (Va al ropero, rebusca y saca un pote) Usa esto, aún queda un poco pero suficiente para que el fin de semana ya no tengas eso en la cara.
Daniel: (hace una pausa) Gracias x todo hermano (lo abraza).
Marcos: (sonríe y responde al abrazo).

Roberto entra al cuarto de Jorge y desploma en la cama. Jorge finge una sonrisa.
Roberto: Hola amor
Jorge: ¿Cansado?
Roberto: Sí, otro día largo ya sabes ¿Qué hiciste?
Jorge: Todo tranki
Roberto: Ah… y ¿alguna novedad?
Jorge: Ninguna la verdad.
Roberto: ¿Seguro que todo está bien? Te siento un poco frío.
Jorge: No te preocupes, estoy bien.
Roberto: Oye no hemos estado cuatro años por las puras.
Jorge: Déjalo ahí ¿ok?

Roberto se levanta y lo abraza.
Roberto: Cuéntame.
Jorge: ¿En verdad quieres saber?
Roberto: Claro
Jorge: Explícame por qué tu ropa huele a sauna.
Roberto: (no sabe qué decir) …
Jorge: No tienes que darme explicaciones, lo sé.
Roberto: Jorge … yo…

Jorge se echa a un costado.
Jorge: ¿Qué pasó esta vez?
Roberto: Me la chuparon.
Jorge: ¿Algo más?
Roberto: No nada, un pata que no conocía, no significó nada.
Jorge: ¿Ves? No fue tan difícil decírmelo.
Roberto: Bueno sí.
Jorge: Entonces ¿Por qué lo ocultas?
Roberto: Porque no quiero que te fastidies.
Jorge: ¿Por qué habría de fastidiarme? No estamos, así que no te preocupes.

Roberto se siente aliviado. Jorge parece no importarle, se levanta de la cama y se va al baño. Se moja la cara y se mira al espejo por un breve momento.

Hay momentos en la vida en los que nos detenemos a pensar las cosas, recordamos por lo que hemos pasado, los buenos ratos, los malos momento, el tiempo, al final solo los recuerdos nos quedan. Nosotros forjamos nuestro futuro con cada acción del presente. A veces es bueno preguntarse ¿Esto es lo que yo quiero?

Es tarde en la noche, Daniel está pensativo en su cuarto. De pronto, busca su celular y realiza una llamada.

Daniel: ¿Gerardo? Hola soy Daniel ¿Qué haces? Quisieras salir a conversar un rato, sé que es un poco tarde, pero necesito salir de mi casa un rato. Sí todo bien, no hay problema ¿Mis padres? Me darán permiso. Hay que vernos en el Parque Kennedy en una hora. Listo, ok chau.

Daniel agarra una casaca y sale de su cuarto silenciosamente, pasa cerca del cuarto de sus padres quiénes están viendo televisión en su cuarto. Baja las escaleras, se dirige a la cocina y toma las llaves que están colgando ahí. Luego sale de su casa. Por otro lado, Christian se encuentra con Marco, están sentados en el café de un grifo.

Marcos: Oficialmente ya es viernes. Cuando me dijiste para vernos más tarde, no pensé que sería tan tarde.
Christian: Lo siento, es que ya había quedado para salir con unas amigas de la universidad que no veía tiempo.
Marcos: Ah bueno, pero lo hubiésemos podido dejar para otro día.
Christian: Es que no podía esperar, tengo que confesar que no he podido dejar de pensar en Jorge.
Marcos: ¿Jorge? (su expresión cambia) Ya habíamos hablado de él.
Christian: Lo sé, pero no entiendes. He soñado con él todos los días de esta semana.
Marcos: Pero son solo sueños
Christian: No entiendes, me gusta, no puedo dejar de pensar en él. Ahora que estuve con mis amigas, no podía ni concentrarme porque era cómo que cualquier cosa que veía o escuchaba me hacía pensar en él.
Marcos: Mm… cuidado con eso, te estás ilusionando.
Christian: Es que estoy sintiendo.
Marcos: Sintiendo cosas por la persona equivocada.
Christian: No sé ¿crees que las cosas pasan por algo?
Marcos: Sí
Christian: Entonces su aparición en mi vida, no es cosa del azar.
Marcos: Mira Christian, no sé cómo explicarte que Jorge está con Roberto y no solo van estando cuatro años, sino que también han pasado mil cosas juntos.
Christian: Yo entiendo, o sea en una relación hay muchos recuerdos y cosas que unen a dos personas, pero no lo entiendo. A mí me generó un respeto increíble cuando supe que Jorge tenía una relación de cuatro años. Pero ahora después de lo que pasó, me hace increíble pensar que lo que tiene ahora es lo que se merece.
Marcos: Pero ¿Quién eres tú para decir qué es lo que se merece?
Christian: Es que si su relación estuviese yendo bien, no habría pasado lo que sucedió entre nosotros.
Marcos: Si supieras…
Christian: ¿Qué sabes?
Marcos: (hace un esfuerzo por aparentar) Nada, nada relevante.
Christian: Mira Marcos, no sé lo que pase, pero sé que al final todo pasa por algo y yo quiero saber qué es.

De regreso con Daniel, Gerardo se encuentra con él en el punto pactado. Se dan la mano y comienzan a caminar.

Gerardo: ¿Cómo va todo por tu casa?
Daniel: (risas) Te preocupas mucho.
Gerardo: Es solo normal, es un poco tarde y si yo fuese tu papá…
Daniel: La verdad es que me escapé ¿contento?
Gerardo: (se sorprende)
Daniel: Mira, no conoces a mis padres, son demasiado controladores y pues…
Gerardo: (se detiene) Daniel no discuto los motivos para decidir que te escapes. Simplemente odio cuando alguien me miente. Es lo peor que puede hacerle alguien a otra persona, la verdad no es complicada, por qué ocultarla. No vuelvas a mentirme.
Daniel: (hace una pausa) Está bien, lo siento, no pensé.
Gerardo: Ok
Daniel: En serio, Gerardo no quiero que pienses que soy un mentiroso. Si te dije que todo estaba bien era porque en verdad necesitaba conversar contigo. Ha sido una semana muy difícil para mí.
Gerardo: Solo no me mientas ¿vale?
Daniel: Lo prometo.
Gerardo: Entonces ¿qué ha pasado?
Daniel: Mm por favor no reacciones mal, necesito que me escuches.
Gerardo: Lo prometo.
Daniel: Mira…

Daniel le muestra a Gerardo algunas de las marcas que quedan por los golpes atinados por su padre.

Daniel: He estado usando una crema buenísima pero aún se nota si te fijas bien.
Gerardo: ¿¡Mierda, qué fue!?… (Recuperando la compostura) ¿Quién te hizo eso?
Daniel: … Mi papá.
Gerardo: (sorprendido) Que fuerte.
Daniel: Mi papá siempre se ha caracterizado por tener un carácter violento.
Gerardo: Y ¿Qué piensas hacer?
Daniel: Nada, sólo cuidar más lo que hago.
Gerardo: Es mi culpa, debí haberte llevado más temprano a casa.
Daniel: No es tu culpa Gerardo, si no me hubieses llevado a mi casa temprano, probablemente habría sido peor.
Gerardo: Sabes que tu padre no puede hacer esas cosas ¿no? Debería estar en la cárcel.
Daniel: No lo juzgues, es mi papá.
Gerardo: ¿Hay algo que pueda hacer?
Daniel: Escuchándome es suficiente Gerardo, ya has hecho bastante, necesitaba contárselo a alguien, no hay mucho que pueda hacer por ahora. Y mientras no me descubra haciendo algo indebido no debería porqué meterse conmigo.
Gerardo: Oye Daniel, sé que aún no me conoces mucho, pero cuenta conmigo para cualquier cosa.
Daniel: Gracias Gerardo, lo haré. Bueno y ya que no te conozco mucho cuéntame ¿estás con alguien?
Gerardo: (se sorprende) Eeeh.. Bueno acabo de salir de una relación de dos años.
Daniel: ¿Qué pasó?
Gerardo: Decidimos que no iba más, al parecer él quería tomar otro camino al mío.
Daniel: ¿Otro camino?
Gerardo: Pues, sí, cómo que tiene un proyecto y quiere cambiar el mundo (risas), es un poco ambicioso.
Daniel: ¿Aún te gusta?
Gerardo: (se sorprende, piensa un poco su respuesta) Sí, él es el amor de mi vida, él es la persona que yo quiero, con la que quiero pasar mi vida. Y puede que él crea que yo no encajo, que estoy yendo por otro camino, pero quiero apoyarlo, decirle que lo que cree no es cómo él cree.
Daniel: Oye Gerardo.
Gerardo: ¿Sí?
Daniel: Te admiro
Gerardo: (se sonroja)
Daniel: Seamos amigos.
Gerardo: (risas) Está bien, a-mi-go.
Daniel: Entiendo y ¿cómo se llama?
Gerardo: Christian, es el creador de Runic.
Daniel: (sorprendido) ¡Oh-My-God!

Los días van pasando, los eventos van desencadenandose ¿Qué pasará finalmente el viernes en la reunión Runic? Se volverán a ver dos estrellas ¿Brillarán juntas o se extinguirán la una a la otra?

Runic: El Departamento Quemado

Muchas veces uno no entiende por qué las cosas suceden de una forma u de otra, uno puede planear mil cosas, pero al final las cosas suceden de una forma que no puede predecir.

Las personas un día pueden estar bien, después pelearse y terminar muy mal. Todo lo que comienza siempre tiene un final, a veces se prolonga, a veces es más corto de lo usual pero lo que pasa no importa lo que suceda, es que uno aprende de las cosas que le suceden. Esta es mi historia, un chico normal algo tranquilo pero coqueto de ciudad metropolitana de Lima, Perú ¿les dije? Soy gay, 100% gay. En cuanto a estándares, soy moderno,  mido 1.78, contextura normal, un poco cachetón,  manejo un par de cuentas en internet de redes sociales, pero aunque no lo crean, no las uso mucho. 

Ésta es la red social Runic, se dice que la gente gasta más de 6 horas en promedio en este lugar, compartiendo fotos, lo que piensan, las cosas que planean hacer el fin de semana. Siempre hay algo que hacer, siempre hay alguien con quién retomar contacto, con Runic mantienes contactos con la gente de toda tu vida. Hoy es el cumple de un amigo ¿ven? 60 confirmados, Runic hace maravillas para juntar a la gente ¿el lugar? El departamento quemado.

Jorge está bailando con Roberto, no hay mucha gente en la pista de baile, sus pasos un poco toscos pero se divierten igual.
Jorge: ¿Ya habrá llegado el cumpleañero?
Roberto: (lo ignora) mm no sé… hemos llegado temprano

Roberto anda un poco entretenido mirando a su alrededor, como si escaneara la habitación buscando algo que ha perdido. Jorge parece no importarle su actitud, el solo está divirtiéndose un poco.
Jorge: Oye la próxima semana sería nuestro aniversario.
Roberto: ¿aniversario? ¡Claro! Cumpliríamos 4 años, que pena que estemos en break, probablemente podríamos irnos a algún lado.

Roberto no lo mira a los ojos, parece resentido con Jorge por su comentario. Se evidencia, que se encuentran bailando juntos, pero no el uno con él otro. Roberto al fin encuentra lo que estaba buscando: un chico atractivo, de polo verde, que lo mira desde el otro lado de la habitación, su mirada es tentadora, Roberto lo mira fijamente.
Roberto: Oye Jorge, ya regreso, voy por un par de tragos.
Jorge: Ok, no hay problema.

Una mirada, un destello de sexualidad, son pocos los elementos que ponen nuestra adrenalina a correr ¿será que nosotros, los gays, tenemos una debilidad a buscar sentir la sensación abrumadora de que tú y un completo extraño son los únicas estrellas del universo y que están destinadas a juntarse? ¿O será simplemente la arrechura del momento? Bueno ¿Quieren conocerme? Ese soy yo.

En la misma pista de baile, se encuentra Christian bailando coquetamente sus pasos son masculinos, atractivos, aunque súper improvisados. Se encuentra bailando con un lindo chico de lentes, sus pasos un poco torpes, resaltan los movimientos de Christian bajo las luces de la fiesta. Este chico se llama Marcos, estudiante de sistemas, no puede evitar ocultar el esfuerzo que tuvo que ponerle a su ropa para poder lucir “bien” esa noche. Su peculiar pasión por los gadgets tecnológicos, se ve demostrado en el reloj gigante que tiene en la mano derecha. Marcos mira fijamente a Christian, no baila muy bien pero se esfuerza, parece que quiere impresionar a Christian.
Christian: Es bueno que hayas podido salir conmigo, siempre andas ocupado.
Marcos: El trabajo pues, no todos podemos darnos el lujo de solo estudiar.
Christian: (se sorprende un poco por la forma tan directa de respuesta)
Marco: Disculpa creo que fui muy duro, algún día sabrás lo que es, por ahora tu responsabilidad son tus estudios.
Christian: (se ríe) ok, no te preocupes. Oye ¿y Daniel?
Marco: Debe estar por ahí divirtiéndose.
Christian: ¿No deberías estar cuidándolo? Solo tiene 17 años.
Marco: Lo conozco desde que nació y siempre ha sido muy independiente, estará bien.
Christian: Si tu lo dices.

Christian se divierte, le gusta mucho bailar.

Christian: ¡Qué sed!
Marco: Yo te traigo algo de tomar.
Christian: Gracias Marco.

Las cosas pasan cuando menos te lo esperas, creo fervientemente en eso. Creo en el destino, que las cosas suceden por algo, creo que hay algo más allá, que todos tenemos un propósito que debemos descubrir a medida que vamos aprendiendo las cosas de la vida. Esa noche en ese departamento quemado, nada me prepararía para lo que estaba por enfrentar.

Christian y Jorge se dan cuenta que están solos en los extremos de la habitación, se demoran un poco en reaccionar, parecen reconocerse, pero ambos dudan. Christian de repente se asombra, Jorge también. Se reconocen y se acercan.
Christian: ¡Jorge! Pensé que no vendrías.
Jorge: ¿Por qué pensaste eso?
Christian: Porque pusiste ‘tal vez asistiré’, lo que se traduce en menos de 10% de probabilidades de que hayas venido.
Jorge: Jajaja yo siempre pongo ‘tal vez asistiré’ a los eventos. Así no tengo que comprometerme asistir a alguno.
Christian: Bueeeno… eso lo explicaría.
Jorge: Oye ¿bailas?
Christian: Me ofendes, está bien que nos hayamos conocido por Runic, pero no es razón para dudar de mis capacidades en el fino arte del baile.

Jorge se ríe y comienza a bailar con Christian. Ambos manejan estilos diferentes de baile, se nota l diferencia. Sin embargo, los seductores ojos de Christian tienen un objetivo claro, los ojos de Jorge responden a la iniciativa. Jorge siente curiosidad por esa mira intensa, nunca la había visto en nadie antes, continúan bailando, cada vez más cerca, ambos comienzan a coordinar pasos de baile, se siente el ritmo en el ambiente, entran en sincronía. En esos instantes, Marcos regresa con el trago y los encuentra en ese plan, les da espacio.

Christian y Jorge se chocan frentes, la atracción magnética parece incontrolable, sus cuerpos ya están el uno con el otro listos para emprender el despegue. Se miran, hipnotizados realizan una gran hazaña, un beso para recordar. Marco abre los ojos como espejos, se queda estupefacto. Christian siente que se encuentra solo, no existe nadie más en el mundo más que ese momento, de pronto termina, se demoran un poco en reaccionar, en volver a abrir los ojos y despertar del sueño que han vivido. Se miran hipnotizados, una mezcla de pasión y descontrol, una sensación exuberante recorre sus cuerpos. De pronto, Marcos los interrumpe.
Marcos: Acá está tu trago (se lo entrega a Christian)
Christian: Ay… Gracias (está medio desubicado)
Jorge: (reacciona) Hola Marcos, tu también por acá, y bien acompañado te veo.
Marcos: Claro, que sí. Y tú también por lo que vi.
Jorge: Si pues, vine con Roberto, se fue a buscar un par de tragos hace un rato.
Marcos: ¿Ah sí? Pues me vengo de ahí y no lo he visto.
Jorge: Mm… que raro. Lo iré a buscar, seguro se perdió en el camino.
Marcos: Seguramente que se perdió (sarcástico) en el camino.

Jorge se retira, comienza a buscar a Roberto, va a los posibles lugares donde podría estar, no es difícil buscarlo dado que aún no hay mucha gente. El único lugar obvio es el baño, se acerca y nota que la puerta esta entreabierta, la empuja y se encuentra con una pareja de hombres (uno de ellos es el chico de polo verde) agarrando apasionadamente en el baño. Jorge al darse cuenta reacciona y rápidamente va a cerrar la puerta, cuando nota algo extraño. La persona que le está dando la espalda es Roberto. Se queda paralizado.

Por otro lado, Christian quiere seguir bailando, está tratando de ignorar de momento lo sucedido, pero es imposible no evidenciar que se encuentra pensando en eso. Marcos ha cambiado su actitud, nota esos cambios y Christian, ya no se divierte.
Marcos: Christian, quiero hablar contigo
Christian: ¿Hablar? Quiero bailar.
Marcos: Christian, vamos. Sabes de qué quiero hablarte.
Christian: No, no quiero.

Marcos lo conduce fuera de la pista de baile a un lugar más callado. Christian siente el peso del mundo en los hombros y no puede poner resistencia. Se meten en una habitación vacía.
Marcos: ¿Sabes qué has hecho no?
Christian: (enmudece)
Marcos: ¿Cómo se te ocurre hacer algo así? Jorge está con pareja y si no me equivoco, tú sabías eso.
Christian: Sí, lo sé.
Marcos: Entonces ¿en qué rayos estas pensando?
Christian: (pausa) Es que no estaba pensando
Marcos: Mira Chris, me preocupas, quiero que estés bien y no puedo dejar que te hagas esto.
Christian: ¿Hacerme qué?
Marcos: Se que eres ingenuo, pero tampoco para tanto. El chico está en una relación de casi cuatro años ¿qué clase de futuro esperas con una persona así?
Christian: No sé…
Marcos: ¿Tengo que decírtelo? No va a funcionar, o sea disfruta el momento, te besaste con el chico que te gustaba, bien por ti. Pero ahí termina.
Christian: (pausa) Puede que no, nadie ha escrito la historia aún (pausa) Y si tengo que equivocarme y tomar mis propias decisiones, pues lo haré en su momento. Es muy pronto para pensar.
Marcos: ¡Reacciona! No quiero tener que recoger sus pedazos del suelo luego.
Christian: Puede ser que me esté equivocando en grande, pero ¿acaso no lo vale? Arriesgar todo por la persona que te gusta, darlo todo, no es así como la aventura más grande de amor se inicia.
Marcos: Estás cegado, él está con alguien, además ¿hace cuanto lo conoces?
Christian: Dos meses.
Marcos: ¿Cómo poder arriesgar todo, tu salud emocional, por alguien que acabas de conocer?
Christian: Solo lo siento…
Marcos: Ese es el problema, tienes que pensar un poco más las cosas.

Jorge irrumpe en la habitación.
Jorge: (algo alterado) Marco ya me estoy retirando.
Marco: Ok, ve
Jorge: Adiós Christian (le da la mano)
Christian: (se quedan mirándose) Adiós Jorge.

Roberto entra en la habitación.
Roberto. ¿Ya Jorge?

Jorge asiente y se retira. Christian se queda en la soledad de esa oscura habitación. Marcos nota la tristeza en sus ojos, y lo abraza.
Marcos: Ya olvídalo.

Al día siguiente, Jorge se despierta en su cama, aún tiene la ropa de ayer, su pareja está a su lado, es de mañana. Roberto se despierta con dificultad. Jorge aparenta no haberse percatado y se sienta en el borde de la cama.

Roberto: (lo mira) ¿Cómo amaneciste?
Jorge: (pausa)
Roberto: ¿Amor?
Jorge: Todo está bien (fuerza una sonrisa)
Roberto: Amorcito, tranquilo, mira se que lo de ayer debe haberte incomodado un poco, pero mira no pasa nada entre ese pata y yo, o sea no lo conocía, es un cualquiera que estaba en el momento indicado a la hora indicada (se ríe)
Jorge: Me imagino, no te preocupes.
Roberto: Ay… Jorge tranquilo, sabes que eso no significa nada.
Jorge: Ya basta, estoy bien.
Roberto: Algo te pasa, estoy seguro.
Jorge: Si sigues insistiendo, me voy a molestar.
Roberto: Bueno, bueno sabes que me puedes contar cualquier cosa.

Roberto se comienza a levantar de la cama.
Jorge: Sé que no debería fastidiarme. Debe ser la impresión de haberlo visto.
Roberto: Es normal, hace poco que no estamos juntos. Yo estaría igual o peor si es que hubiese sido tú.

Jorge enmudece.
Roberto: Además es la primera vez que nos sucede. Sabes que si no estuviésemos en break jamás habría dejado que pase.
Jorge: ¿Jamás habrías dejado que pase?
Roberto: Aish… bueno no lo habría hecho contigo ahí.
Jorge: Lo tomaré en cuenta para tomar mi decisión.
Roberto: … No seas muy duro conmigo, sabes que no hecho nada que tú no habrías hecho.
Jorge: (enmudece)
Roberto: (pausa) Jorge a ti te amo.

Jorge se calma y se deja abrazar.
Jorge: ¿Cuándo fue la última vez que nos besamos en público, ah?
Roberto: Recuérdame robarte un beso, cuando regresemos.

En el departamento quemado, la mayor parte de la gente se quedó  la noche, ya era domingo en la mañana, pero por más sol que hacía afuera, dentro de las paredes oscurecidas del lugar, personas con dolor y con una mirada desfallecida comenzaban a levantarse y a recuperar el aliento. Yo me había quedado completamente dormido soñando y recordando la noche eterna, del sabor casi inmaculado de una huella labial en descomposición.

Christian se encuentra en un colchón frente a Marcos. Marcos lo mira dormir, se da cuenta que tiene frío y lo arropa. Christian se da cuenta de los movimientos y se despierta.
Christian: ¡Qué noche!

Marcos asiente, se quedan mirándose un rato. Marcos lo mira fijamente, Christian se siente un poco incómodo, se hace el loco y se levanta.
Christian: Mm… Marcos voy a buscar algo de comer ¿vienes?

Marcos se levanta y van a buscar algo a la cocina. Mientras tanto, al otro lado de la habitación. El chico de polo verde se levanta y se da cuenta que está recostado en el hombro de un chico, se sorprende.

Daniel: Oowww… (se demora en reaccionar) ¿Dónde estoy? ¿Quién eres tú?
Gerardo: Me llamo Gerardo y sigues en el departamento quemado
Daniel: ¿Departa…? ¿AAH?  (Se sorprende) ¿Qué sigo haciendo acá?
Gerardo: Tranquilo, todo está bien.
Daniel: ¿Cómo que está bien? ¡Es de mañana! ¡Me van a matar en mi casa!
Gerardo: ¿Tus padres?
Daniel: Si
Gerardo: ¿Viniste con alguien?
Daniel: Mi hermano… Marco ¿Lo has visto?
Gerardo: Mmm la verdad que no conozco a nadie acá.
Daniel: Me tengo que ir a mi casa ¡Right now!
Gerardo: Calma, si te calmas yo te llevo en mi carro.
Daniel: ¿Tienes carro? Ya porfa, tengo que llegar lo más rápido posible.
Gerardo: ¿Cómo te llamas?
Daniel: ¿Yo? Daniel.

Por otro lado, Christian y Marcos se sientan en una mesa encuentran maní y jugo de caja, Marcos percibe cómo Christian evita mirarlo.

Marco: ¿Qué te acuerdas de anoche?
Christian: ¿Por qué lo preguntas?
Marcos: Solo respóndeme
Christian: Nada… bueno tú sabes
Marcos: Lo sé ¿todo bien?
Christian: La verdad no quiero pensar en eso.
Marcos: Sé que no quieres, pero tarde o temprano vas a tener que enfrentar la realidad.
Christian: (se queda callado)
Marcos: Ni siquiera sabes qué siente él por ti, si él te quisiera de verás, pues se habría quedado contigo anoche.
Christian: ¡Pero está con pareja!
Marcos: Justamente es lo que estoy tratando de decirte, sé que no es fácil escuchar la verdad, pero él no siente nada por ti.
Christian: ¿Cómo puedes estar tan seguro?
Marcos: Pues solo recuerda, hasta hace un tiempo estabas en break con Gerardo y conociste a un chico, del que te enamoraste perdidamente de él ¿o no?
Christian: Sí
Marcos: ¿Y qué paso luego?
Christian: …
Marcos: Te aburriste y regresaste con Gerardo
Christian: Eso… no fue exactamente así.
Marcos: ¡No te engañes! Tan solo querías un punto.
Christian: Tú no sabes lo que sentí.
Marcos: Pero sé lo que hiciste después, te duró tres semanas y luego regresaste con Gerardo.

Christian toma asiento.

Marcos: Yo sé que lo que estás sintiendo ahora es bonito y todo, pero soy tu amigo. Y por lo menos debo advertirte en lo que te estás metiendo. Te ha pasado mil veces, deberías saber cómo es.
Christian: Tienes razón, estoy volando sin pisar tierra. Hablaré con él.
Marcos: ¿Cuándo lo verás de nuevo?
Christian: Hay una reunión Runic este fin de semana que viene.
Marcos: ¿Por qué no le hablas antes?
Christian: Tengo que pensar que le diré.
Marcos: Ok, tomate tu tiempo.